Encuesta revela compleja crisis económica de los artistas locales

El 68,3% de los artistas consultados no cuenta con el Registro Social de Hogares pese a que uno de cada cuatro reconoce que le falta dinero para pagar los gastos básicos de su hogar y más de la mitad bajó sus ingresos a menos del sueldo mínimo.

Foto: El País

Una dura realidad evidenció la encuesta de la Agrupación «Súmate Cultura» realizada a 145 artistas en la región de Antofagasta con el objetivo conocer cómo estaban enfrentando el complejo escenario económico provocado por el coronavirus pues muchos de ellos no han podido desarrollar su arte como lo hacían antes de la pandemia.

De los encuestados, un 33,8% se desempeña en gestión cultural seguido por el 28,3% en música, 17,9% en Teatro, 17,2% en artes visuales, 15,9% corresponde al sector audiovisual, 12,4% en diseño, el 11% en educación artística, 9,7% en Artesanía al igual que en danza, le sigue libro y lectura con un 8,3%, patrimonio con un 6,2% el mismo porcentaje para mujeres creadoras.

Las otras áreas que se encuentran dentro del sector suman 35%, cabe mencionar que se podían marcar más de una opción de las áreas principales que se desempeñan los trabajadores de la cultura, arte y patrimonio.

El impacto social

El 68,3% de los artistas consultados no cuenta con el Registro Social de Hogares, esto pese a que uno de cada cuatro reconoce que le falta dinero para pagar los gastos básicos de su hogar y más de la mitad bajó sus ingresos a menos del sueldo mínimo.

Respecto a la situación laboral actual, sólo el 26,2% trabaja de manera dependiente, en tanto el 33,1% está desempleado o esperando retomar proyectos, mientras que el 14,5% se encuentra sin ningún proyecto. Escenario complejo si tenemos en cuenta que en su mayoría (73,8%) su principal ingreso proviene del ámbito cultural. 

Respecto de los ingresos mensuales en la situación actual, el 54,2% es menor a $300.000; es decir, más bajo que el sueldo mínimo; seguido por el 18,8% de personas que tienen ingresos entre $300.000 y $500.000, el 11,1% entre $500.001 y $700.000, el 8,3% entre $700.001 y $900.000, y sólo el 7,6% más de $900.000.

Antes de la pandemia el 86,9% tenía trabajo o estaban ejecutando proyectos, lo que contrasta con la respuesta sobre la situación actual donde el 47,6% se encuentra desempleado (esperando o no un proyecto).

El 80% indica que no está ejecutando proyectos con fondos públicos o privados, en tanto el 5,5% del total de encuestados indica que el proyecto en el que trabaja se termina en menos de dos meses y sólo el 14,5% está ejecutando algún proyecto de mayor plazo.

Del total de encuestados, el 48,3% es la única persona que aporta a su grupo familiar, el 35,2% indica que hay 2 personas que tienen ingresos, el 13,1% hay 3 personas aportando económicamente y el 3,4% indica que son 4 o más personas con ingresos.

Necesidades más urgentes

Al momento de priorizar las necesidades, las tres más urgentes son la compra de alimentos con el 68,3%, el pago de servicios básicos 66,2% y pago arriendo/dividendo de vivienda 51%, seguido por 28,3% pago de deudas bancarias o casas comerciales con un 28,3%, pago en relación a la educación (jardines infantiles, colegio, universidad, etc) el 26,2% y un 17,2% considera la compra de medicamentos como sus necesidades más urgentes.

Y aquí es donde el panorama se agudiza. El 13,1% considera muy urgente la compra de alimentos, el 25,5% considera muy urgente el pago de arriendo/dividendo vivienda, el 21,4% necesita pagar deudas de crédito bancarios y/o casas comerciales (tienen dos o más meses de atraso) y el 20% necesita pagar la mensualidad por educación. Por su parte, el 26,2% no tiene para el pago de servicios básicos.

Respecto de la postulación de fondos el 26,9% ha postulado a fondos pero sin adjudicarlos. El 40% ha postulado, ganado los fondos mientras que el 25,5% no sabe cómo postular y a un 7,6% no es de su interés este tipo de financiamientos.

La Agrupación encargada de la encuesta indicó que el 62,1% de los consultados considera como una alternativa generar una asamblea con «Súmate Cultura» para definir acciones y propuestas. El 53,1% plantea oficiar las demandas a la comisión de cultura en la Cámara de Diputados, el 45,5% vincularía el llamado a redes nacionales de cultura y otro 42,8% es de la idea de oficiar a la Seremía para generar una reunión de trabajo.