Entregan resultados del diagnóstico y monitoreo de bahía Algodonales de Tocopilla

Estudio ambiental concluye con la recomendación de desarrollar los análisis para implementar una norma secundaria de calidad ambiental que permita avanzar en el mejoramiento de la condición ambiental de la bahía.

Luego de dos años de investigación se dieron a conocer los resultados del estudio FNDR “Diagnóstico y Monitoreo Ambiental de la Bahía Algodonales, Tocopilla”, los que muestran que en general, el agua de mar tiene bajas concentraciones de metales disueltos, no superando los límites de referencia; no obstante, recomienda avanzar en el mejoramiento de su condición ambiental a través de la implementación de una norma secundaria.

Así lo dio a conocer el seremi de Medio Ambiente, Rafael Castro Meza, quien precisó que en mayo de 2018 se dio inicio a este estudio que fue coordinado técnicamente por la cartera que representa, financiado por el FNDR del Gobierno Regional de Antofagasta y ejecutado por el Centro de Ecología Aplicada (CEA). “Con estos resultados – dijo la autoridad- basados en el diagnóstico ambiental,  tenemos un desafío importante como ministerio y como Gobierno Regional. Debemos avanzar en acciones que nos permitan implementar un sistema de monitoreo sistemático que capture información ambiental de corto plazo, valorizar los servicios ecosistémicos de la bahía y desarrollar los análisis respectivos para implementar un instrumento de gestión ambiental como, por ejemplo, una norma secundaria de calidad ambiental”.

El informe final del CEA dado a conocer públicamente, concluye, en primer lugar, que las concentraciones de metales disueltos en agua en general, están bajo los límites de detección o en concentraciones muy pequeñas, sin superar los niveles de referencia tanto nacionales  como internacionales.

Respecto de variables como el oxígeno disuelto, si bien antiguamente se detectaron niveles de hipoxia en los sectores de descarga NORGENER, Punta Algodonales y Playa Covadonga; posteriormente, estos valores  aumentaron, lo que permitió una reducción en la condición de hipoxia observada en profundidad. Así, para el periodo 2018-2020, desde el punto de vista ecosistémico, los niveles de oxígeno no tendrían implicancias directas en la biodiversidad del medio.

Manuel Contreras, director del CEA, comentó que respecto de la  calidad química de sedimentos, se observó que los sectores de Caleta Duendes, Playa el Arenal, Playa el Salitre, descarga NORGENER y LIPESED, presentaron los mayores niveles de concentración de metales, destacándose el arsénico, cobre, hierro y zinc. «El sector de LIPESED presentó niveles de concentraciones similares a los de las zonas de Caleta Duendes y Descarga NORGENER. Estos resultados indican que la principal problemática está en los sedimentos de la bahía; por lo tanto, nuestra recomendación es que se debe priorizar en la gestión para protegerlos», comentó el director del centro que ejecutó el estudio.

El informe del CEA indica además que respecto a la evaluación de riesgo a la salud humana, asociado a la ingesta de alimentos provenientes de la bahía, los resultados indican que la población local no presenta riesgos crónicos.

Antecedentes

Para el desarrollo del estudio “Diagnóstico y monitoreo ambiental de la bahía Algodonales, Tocopilla”, se desarrollaron entre mayo de 2018 y enero del 2020, diversas actividades, entre las que destacan:

  • Recopilación y sistematización de información pública de calidad ambiental de la columna de agua, sedimentos y biota, a través de la revisión de antecedentes y bases de datos gestión pública y privada, del Programa de Observación Litoral (POAL), Registro de Emisión y Transferencia de Contaminantes (RETC), datos de proyectos ingresados al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) además de la revisión bibliográfica de carácter científico de la bahía.
  • Desarrollo de 4 campañas estacionales de monitoreo integrado de tres matrices ambientales: agua, sedimento y biota. Para ello, se realizaron cuatro campañas de medición de parámetros de calidad química de agua y sedimentos: invierno 2018, verano 2019, invierno 2019 y verano 2020, en el área de estudio comprendida entre los sectores de cenizales por el norte y frente a LIPESED por el sur.

Cabe destacar que el proceso del estudio fue desde sus inicios de carácter participativo, las campañas de monitoreo se realizaron con el apoyo logístico de pescadores, buzos, recolectores y mariscadores de la ciudad. Asimismo, se puso especial énfasis en la comunidad escolar de Tocopilla, a través de charlas y entrega de información a los colegios municipalizados de la zona que forman parte de la red de escuelas sustentables del Ministerio del Medio Ambiente.