Interrogándome en las horas más difíciles

Por Roberto Soto (UDI), concejal de Antofagasta

Concejal Roberto Soto (UDI)

Quizás para muchos, hasta que estas personas no se manifestarán, había pasado desapercibido lo que está sucediendo con los ciudadanos de otras nacionalidades, varados en nuestro país. Las dificultades que todos estamos enfrentando, con más o menos suerte, puede ampliamente explicar tal desconsideración. Pero no debemos olvidar que Chile siguió siendo, hasta hace muy pocos meses, una tierra de inmigración, muy sostenida por lo demás.

Es una emigración esencialmente económica pero que también ocurre por la seguridad que otorga nuestro país. Sin embargo, una vez que la actividad económica se frenó, en las dimensiones que se ha frenado en estos casi 8 meses, era evidente y previsible que numerosos ciudadanos extranjeros iban a encontrarse rápidamente en una situación de vulnerabilidad, al igual que muchos chilenos, pero estos estando fuera de casa, iban a tener ganas y necesidades de volver a sus países de origen.

Quizás, pero solo quizás, las autoridades regionales debían haber puesto la alerta sobre esta situación que iba a suceder sí o sí.  Es un asunto relacionado con la contingencia, y gobernar es prever en torno a esta, cosa que, en este caso, como en varios más, no ha sucedido. Pero no sirve de nada llorar sobre la leche derramada, y frente a la situación que se vive, hoy, es justo preguntarse que más allá de los roles del Intendente o de la Gobernadora ¿Cuál es el rol de los consulados de los países concernidos? Podríamos ver si estos entregan la solución a quienes confían en su gestión, para volver a sus tierras y a ver a sus familias. En efecto, estas personas se encuentran totalmente desamparadas ya que no tienen acá un tejido familiar y social que les permita amortiguar el golpe que propina esta crisis social.

Llevamos más de un mes desde la llegada de la primera oleada de ciudadanos extranjeros a nuestra comuna, estos venían mayoritariamente de la cuarta región. Desafortunadamente, a pesar de esa experiencia, no se ha habilitado aún un lugar donde esas personas puedan hospedarse y no arriesgarse a un contagio masivo por estar durmiendo o conviviendo en la calle. Lo mismo sucede con las personas en situación de calle que duermen en diferentes puntos de nuestra ciudad.

Hoy en día, más que nunca ¡es un asunto de salubridad publica! No puede ser que nuevamente un par de concejales, Camilo Kong y yo, tome la iniciativa en conjunto con dirigentes sociales, para dar solución de albergue y alimentación a estas personas y que las autoridades que deberían resolver este tema miran hacia al lado y busquen luego tramitar las permanencias de estas personas en la comuna ¿En qué condiciones? A un momento dado hay que dejar de ser incoherente, sino uno se transforma en alguien de peligroso.

En estos momentos, he visto como gracias a la voluntad de varios vecinos, muchos no han pasado hambre ni frío, y esos mismos, porque sufren en la situación que están viviendo, vuelcan lógicamente su mirada hacia el cerro, viendo una oportunidad de buscar abrigo sin tener que pagar arriendos. Esto de nuevo me lleva a la siguiente pregunta ¿Se están tomando las medidas necesarias para evitar esto? ¿De qué sirve desalojar si por otro lado los campamentos crecen? Por ende, ¿las autoridades concernidas se están atacando al problema de la buena manera?

He visto también varios comentarios, casi rayando en lo xenófobo, en los cuales increpan a los ciudadanos extranjeros por marcharse ante la crisis que estamos viviendo. Me doy la tarea de recordar a los que rayan, que esto es la misma situación, quizás en otras dimensiones por razones ya suscitadas, por la cual han pasado y están pasando compatriotas nuestros en otros lugares.

Yo me pregunto una vez más, ya que todos los países vecinos se enfrentan a problemáticas similares con sus ciudadanos extranjeros, ¿Cómo no hay una coordinación entre gobiernos, afines políticamente en este periodo por lo demás? ¿Cómo no existe un trabajo convergente más efectivo entre consulados y gobiernos respectivos? Alguien debe moverse para cambiar esta situación y eso no corresponde a un simple concejal. A lo que yo sepa.

Tener una empatía por los que viven estas situaciones no me impide observar y recordar algo que ya he dicho anteriormente. Se necesitan leyes más estrictas al momento de permitir la entrada de ciudadanos extranjeros a nuestro país, porque muchos de los que entran no tienen cómo sustentarse sin empleo durante un periodo mediano.

De la misma manera, se debe ser más prolijo al momento de fiscalizar a las empresas que ofrecen empleos precarios y sub pagados a extranjeros, porque hoy vemos a toda esa gente poca calificada absolutamente perdida en este periodo tan especial. Además, esas mismas personas, con poca capacidad de ahorro, se quedan, en tiempos normales, voluntariamente con casi nada ya que envían a sus hogares de origen gran parte de sus ganancias, dejando lo justo y necesario para sobrevivir en nuestro país.

Hoy vemos los limites flagrantes de ese funcionamiento del cual todos salimos perjudicados de una manera u otra. Hemos visto recientemente, la triste y torpe acción del gobierno al querer poner una apresurada rigidez y querer prohibir el retorno por 9 años de los ciudadanos colombianos que estaban en las afueras del consulado en nuestra comuna. La Corte Suprema nos recordó que las medidas deben ser mejor aplicadas y sobre todo pensadas, para que estas sean realmente efectivas.

Para responder a todas esas problemáticas no basta con cargar la mano a los dirigentes vecinales y sociales, ya que ellos también tienen sus propias problemáticas en sus comunidades. No podemos seguir haciendo lo mismo, para algo estamos las autoridades. Si bien sabemos que estamos enfrentando un tsunami de problemas, es urgente entregar un inicio de soluciones sólidas y viables. Una vez esa tarea realizada, solo ahí pensemos en realizar “Facebook live” y otros enlaces en vivo con parlamentarios, parlamentarias, o sacarse fotos entregando unas cajas de mercaderías y luego subirlas a las redes. Yo no creo que sobre tiempo. En realidad, sé que no sobra tiempo. Faltan horas a los días. Pero a la brevedad, se puede hacer algo de mucho más concreto y realizable que pensar alargar las 24 horas del día. Falta simplemente trabajar más en coordinación con los dirigentes y autoridades que están a otro nivel ¿Será mucho pedir?