Buen trato al adulto mayor

Por José Luis Carmona Carvajal, Director Regional Servicio Nacional del Adulto Mayor Antofagasta

José Luis Carmona Carvajal, Director Regional Servicio Nacional del Adulto Mayor Antofagasta
José Luis Carmona Carvajal, Director Regional Servicio Nacional del Adulto Mayor Antofagasta

Promover un buen envejecimiento en las personas mayores es uno de los grandes propósitos de SENAMA. El buen trato es y debe ser universal, ya que es el resultado del respeto de los derechos y a la dignidad de las personas, cosa que promovemos y difundimos con energía. Dar y recibir buen trato no tiene edad, implica reconocer al otro como un igual y construir relaciones en base a consideración y respeto.

Buscamos contribuir las posibilidades para que el conjunto de personas mayores viva con dignidad, en condiciones de vida óptima, justas y solidarias. Que cada persona disfrute su vejez con plenitud en todos los ámbitos en que se desarrolle, sea afectivo, espiritual, físico, laboral, educativo, social o cultural, sin desconocer la realidad cambiante y compleja que la rodea.

El maltrato de las personas mayores es una violación de los derechos humanos y, por ende, requiere el despliegue de acciones para su prevención, detección e intervención. Asimismo, es muy importante que el maltrato se visibilice, para que sea reconocible y la comunidad sea un protagonista en su prevención.

Entre todos debemos prevenir situaciones de abandono, violencia y maltrato a las personas mayores. Hoy llamamos a la toma de conciencia a todas las organizaciones públicas, privadas y de la sociedad civil, relevando que las personas mayores SÍ tienen derechos. Entre otros, tienen derecho a la seguridad y a una vida sin ningún tipo de violencia, así como también a recibir un trato digno, ser respetados y valorados.

El aislamiento físico, necesario para prevenir la pandemia del COVID-19, no debe transformarse en aislamiento social de las personas mayores. Los alentamos a que se mantengan el contacto con sus adultos mayores a través del teléfono, las videollamadas o las viejas y queridas cartas. Es importante que no se sientan solos, pese al distanciamiento social. Abramos la puerta y miremos nuestro interior, a nuestra particular y maravillosa forma de ser y de estar en el mundo, de relacionarnos con las personas mayores que están en nuestro entorno.

Hacemos un llamado a toda la sociedad, especialmente a quienes tienen menos de 60 años, a reforzar el buen trato hacia los adultos mayores, tanto en sus familias como en comunidades, residencias y espacios de atención de público. Es de esperar que esta crisis sanitaria nos haga transitar hacia una sociedad inclusiva con todas las edades.

“Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena” (Ingmar Bergman)