Chile necesita una centro derecha sin populismo

Columna de Diego Fernández Soto, Presidente Regional UDI

Diego Fernández
Diego Fernández

Con angustia y dolor hemos sido testigos como en tan solo semanas el futuro del país esta siendo conducido por el aplauso fácil, la falta de seriedad y la irresponsabilidad legislativa.

Vivimos en medio de una de las crisis sanitarias más atroces de los últimos cien años. En Chile, los resultados están a la vista. A la fecha llevamos más de 330.000 contagiados con Covid-19 positivo y mas de 8.503 personas fallecidas a nivel nacional, según los últimos datos entregados por el Ministerio de Salud. Junto con ello, una caída económica sin ánimo de prosperar, según los resultados Ministerio de Economía mientras el crecimiento se encuentra paralizado y la desocupación laboral llega a un 47,06% llegando a ser el índice más bajo desde el año 2002.

Por si fuera poco, los violentistas y delincuentes volvieron a salir a destrozar, a la propiedad pública y privada. No respetando el estado de excepción constitucional, medidas de “toques de queda” e infringiendo de forma constante la ley de “antisaqueo” donde sectores políticos de izquierda no solo callan estos delitos sino garantizan la violencia como medio de lucha en contra del Gobierno.

Con este clima de incertidumbre y desesperanza los mas flagelados son fundamentalmente: la clase media y los más desposeídos. Desde la UDI, creemos con convicción que el Gobierno debe mejorar su propuesta social, en ayuda directa a la clase media. Las familias, que poseen ingresos bajo los 500 mil pesos, representan mas del 30% de la población nacional, ellos no pueden quedar bajo la mesa. Sin embargo, el proyecto de ley de retiro del 10% de los fondos AFP no ayuda a la clase media, solo debilita a futuro las pensiones de todos los chilenos. Esta iniciativa legal representa una medida “parche” que no ayuda a fortalecer la Reforma Previsional sino que parlamentarios del Partido Comunista y del Frente Amplio juegan con el dolor y las necesidades de la gente para, de forma populista, promover estas iniciativas inconstitucionales provocando un daño irreparable y profundizando las desigualdades sociales.

Chile Vamos, como proyecto político, necesita con urgencia reencontrarse con su ideario político y convicciones. Nuestros parlamentarios deben estar a la altura de la buena política y en el camino que nos enseñó Jaime Guzmán, con valentía y convicciones claras, pensando siempre en el futuro de Chile y no en intereses personales.

Los chilenos la están pasando mal y hay que aliviarles la carga de la mochila. Nuestras regiones, van a requerir con urgencia una reconstrucción social y económica seria. Por lo tanto, vamos a necesitar políticas públicas serias y robustas ¡Debemos levantar Chile!