«El jugador», Fiodor Dostoievsky

Por Marcela Mercado, presidenta de Corporación Cultural "La Toma"

Marcela Mercado

Fiodor Dostoievsky es uno de los escritores más prominentes de la literatura rusa, pero también de la literatura universal. Este hombre, nacido en Moscú en 1821 tuvo una vida bastante tumultuosa y una carrera como escritor que muy rápido logró convertirlo en uno de los íconos de la literatura rusa.

Su obra lo hace destacarse como uno de los mejores exploradores de la sicología humana en contextos adversos, sea por cuestiones políticas, sociales o espirituales. Su madre murió cuando era muy niño y quedó con su padre quien lo matriculó en la escuela de ingenieros de San Petersburgo y allí el joven supo que su progenitor había sido torturado y asesinado por un grupo de campesinos. Este hecho lo atormentó toda su vida. Nunca practicó la ingeniería.

Desde adolescente escribió relatos e hizo traducciones para mantenerse. Su primera novela “Pobres Gentes” de 1846 tuvo mucho éxito en Rusia, pero pocos años después por su relación con grupos clandestinos revolucionarios fue condenado a muerte, se salvó a última hora de ser ejecutado y pasó cuatro años en Siberia, experiencia de la que dio testimonio en “Recuerdo de la casa de los muertos”. Pese a su prestigio literario, vivió abrumado por las deudas y los tormentos sicológicos.

Durante un viaje por Europa su segunda esposa dio a luz una niña, cuya muerte lo afectó profundamente. A partir de entonces sufrió de ataques epilépticos y pasó temporadas entregado al juego lo que lo hundió en la miseria. Pese a esto, siguió escribiendo obras maestras: El Idiota, Los Demonios, Crimen y Castigo, Los Hermanos Karamazov. Cuando murió en 1881, sus novelas eran leídas en todo el mundo.

El Jugador de 1867 es un libro autobiográfico porque lo escribió mientras padecía la pasión por el juego. Buena parte de las desgracias del personaje Alexei Ivanovich en Ruletemburgo los vivió el propio Dostoyevsky. Casi todos los hombres y mujeres del autor parecen poseídos por alguna pasión: el casino, la bebida, la codicia o el poder, huracanes dentro de los cuales las existencias humanas van a la deriva tratando de no hundirse en la perdición y soñando con una imposible redención.

Aunque los hechos ocurren en esta realidad, la verdadera vida que aparece en la novela, es la secreta, el invisible, la de aquellos instintos autodestructivos que por ejemplo llevan a la anciana tía del general a perder su fortuna en una ruleta y al general a ser tentado y vencido por ese juego que labró su ruina.

Las locuras ideológicas de su época, el pensamiento filosófico y las visiones de la condición humana y del mundo más controvertidas, confluyen en esta novela, que es parte constituyente de uno de los corpus narrativos más relevantes e influyentes de la historia de la literatura universal.