La confianza puesta en la colaboración

Columna de Esther Croudo, Co-Fundadora de Alianza Antofagasta

Esther Croudo, Co-Fundadora de Alianza Antofagasta
Esther Croudo, Co-Fundadora de Alianza Antofagasta

El hambre vuelve a hacer noticia en Antofagasta. No sólo por las catorce mil personas que asisten diariamente a las ya casi 56 ollas comunes que existen en la ciudad, sino también por la inmensa clase media que hoy ve con preocupación el futuro.

Mientras las campañas para juntar alimentos -que desde el inicio comenzaron a activarse- se hacen insuficientes, el miedo, la angustia y el agotamiento buscan minar la entereza y la voluntad.

Los hechos hoy nos interpelan. La cantidad de personas en situación de necesidad puede ser mayor a la que se espera. Especialmente cuando se sume a la estadística la clase media, fuertemente golpeada por la cesantía, la disminución de sus ingresos, las dificultades para llegar a fin de mes y las quiebras de las pymes donde trabajan.

De la actual crisis sanitaria y económica que afecta al país, y particularmente a la región, Alianza Antofagasta no se permite estar indiferente. Necesitamos como ciudad una acción fuerte y decidida que abra una puerta, que trace una vía, que habilite una luz de esperanza. Colaborar es un imperativo hoy más que nunca.

Para ello Alianza Antofagasta, espacio de colaboración, reflexión y promoción de la generación de capital social como vía estratégica para alcanzar el desarrollo sostenible, levantó la campaña “Antofagasta Somos Todos”. Un pacto trasversal, público-privado que, basado en la colaboración, coordinó el trabajo, la voluntad y la energía entre grandes empresas, pymes, emprendedores y ciudadanos para abordar los desafíos que hoy enfrentamos.

Convocamos a diversas instituciones a apoyar en la distribución y logística en la entrega de alimentos, llegando a 7.711 familias de nuestra ciudad. Una acción que contó con la colaboración del Gobierno Regional, Fundación Minera Escondida, Antofagasta Minerals, COPA, Empresa Portuaria de Antofagasta, Minera Escondida – BHP, Aguas Antofagasta, Simplifika, Marchantes, Grúas Opazo y Copanor.

Como Alianza Antofagasta, hoy hacemos un nuevo llamado a colaborar. Necesitamos llegar con comida a las distintas poblaciones de Antofagasta, ojalá a cada cerro, a cada olla común, a cada persona que esté pasando hambre. Las soluciones individuales no son suficientes, el “sálvense quien pueda”, impresentable.

Para aportar a las ollas comunes han surgido diversas iniciativas autogestionadas que han sido verdaderos ejemplos de solidaridad y voluntad de servicio para llegar a la población vulnerable con alimentos y que hoy requieren de toda nuestra colaboración para seguir haciendo frente al momento que vivimos.

Como es el caso de Movimiento Urbano, pioneros al instalar el Mercadito Solidario y quienes mantienen una olla común itinerante que ha alimentado a 700 personas en la Cachimba del Agua. “El hambre no espera y no podemos quedarnos de brazos cruzados, indolentes ante la necesidad de alimento. Cada aporte es necesario, cada ayuda es bien recibida, cada grano suma.”, comenta Rodrigo Portilla, miembro de Movimiento Urbano.

Por otra parte Jordan Torres -quien junto a un grupo de voluntarios formó un comedor solidario en el Campamento Flor de Chile donde diariamente cocina para más de 150 personas- explica: “Necesitamos de su aporte, si ustedes nos ayudan podremos ganarle a la necesidad y al hambre.”

El momento que vivimos es excepcional y como Alianza creemos que la reciprocidad es, sin duda, la antesala hacia el nuevo pacto social que necesitamos. Pacto que debe basarse en la confianza de que sólo juntos saldremos adelante.

La urgencia hoy son los recursos materiales: alimentos, fondos, cocinas y el verdadero capital de nuestra región estará en la colaboración y solidaridad que hoy podamos demostrar.