La Región de Antofagasta ha sido una de las más perjudicadas con las consecuencias de la pandemia en el país, tanto en términos de salud como económicos; ubicada en tercer lugar nacional en casos acumulados con 14.586 y en fallecidos que suman los 341, luego de las regiones Metropolitana y Valparaíso. Junto con el aumento en la tasa de cesantía a un total de 13,2%, según el último boletín del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que apunta a 42.200 personas sin empleo en lo que va del año.

Con tal panorama, hablar de trabajo se ha tornado un tema complejo, pues existe una dicotomía entre lo perjudicial que puede ser un peor escenario económico y los cuidados que deben tener las personas para evitar nuevos contagios. Por ello, son varias las medidas tomadas en las empresas e instituciones desde el inicio de la pandemia, dependiendo del tipo de servicio que se desarrolle; como la reducción del número de trabajadores por turno, el distanciamiento social en los mismos lugares de trabajo, implementación de elementos de protección personal, entre otros aspectos.

Así mismo, en algunos casos en que se entregan servicios intangibles, se ha optado por el trabajo remoto de todo el personal, o se han adaptado las actividades presenciales a virtuales. En el caso del comercio, la hotelería y entretención, se han debido suspender algunas actividades presenciales. Particularmente en el rubro de la gastronomía, una opción a sido ofrecer productos con despacho a domicilio para seguir obteniendo ingresos.

La minería

Frente a estos cambios en el ámbito laboral, la minería es una de las áreas más cuestionadas, ya que no se ha detenido la producción a pesar de la pandemia y del alto número de casos contagiados en la ciudad de Calama, en cambio se ha optado por bajar la dotación de personal, para así lograr mermar las consecuencias de la crisis en términos económicos.

En respuesta a la continuidad de la producción minera, las entidades de Gobierno han fiscalizado las faenas, por medio de visitas de las autoridades de las secretarías regionales de Trabajo, Salud, Minería y el Sernageomin para constatar que se implementen las correctas medidas de seguridad en los trabajadores.

Entre las medidas observadas en las inspecciones, se destaca que tanto en CODELCO como en las mineras privadas se está efectuando un test rápido a sus trabajadores antes del ingreso a la jornada, para no dejar acceder casos sospechosos o contagiados. Estas inspecciones se están realizado desde marzo, con recorridos por distintas faenas de la región para verificar los protocolos COVID -19, y proteger el cuidado de la salud de los trabajadores como principal prioridad, destacan en la secretaría regional de Minería.

Ámbito laboral

Cabe señalar, que en cualquier rubro, como minería, salud, comercio, educación, inmobiliario, entre otros, el escenario laboral actual es distinto, provocando que las labores de quienes continúan en sus puestos de trabajo necesariamente hayan cambiado, teniendo que adaptarse a convivir con la pandemia.

En relación a esta reinvención forzada de cada área, la Dirección del Trabajo ha puesto a disposición a través de su sitio web www.dt.gob.cl de manera digital los trámites que previo a la pandemia se hacían generalmente de manera presencial como las solicitudes de fiscalización ante alguna vulneración de los derechos del trabajador, acción que se sigue efectuando. Además, en el sitio se encuentra la información sobre la Ley de Protección del Empleo y el Teletrabajo o Trabajo a Distancia.

Apoyo a la comunidad

En cuanto al aporte que las empresas realizan habitualmente a las comunidades, este ámbito también se ha reinventado, considerando las necesidades actuales más urgentes. Son varias las empresas que han realizado aportes a la comunidad, ya sea a través de instituciones públicas como de manera particular.

Una de las campañas más destacadas es “Vamos Juntos”, liderada por BHP, la cual se desarrolla desde marzo y contó con una inversión inicial de $8 millones de dólares; en primer lugar se efectuaron acciones para fortalecer los servicios de salud, entregar insumos médicos y aumentar la capacidad de detección del virus.

También se han realizado otras instancias dentro de la campaña, como entrega de cajas de alimentos en Sierra Gorda, Baquedano y Puerto Coloso; entrega de agua potable a zonas vulnerables de la ciudad de Antofagasta; aporte de máquinas 3D para fabricar escudos de protección y otros insumos para la protección personal e higiene.

Por otra parte Antofagasta Minerals,  junto a sus compañías Centinela, Antucoya y Zaldívar, también ha efectuado aportes a las comunidades, entre los que destacan, el apoyo al ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para lograr una articulación público-privada al servicio de la emergencia sanitaria.

Además de entregar aportes como elementos de protección personal (EPP) para contribuir al laboratorio de investigación de la Universidad Católica del Norte (UCN). Estas instancias son parte del fondo de US$6 millones que el grupo minero creó para ayudar a las comunidades en esta pandemia, el cual se divide en tres fases, emergencia, recuperación y normalización.

Respecto a los suministros básicos, que son bastante necesarios para la población, otro apoyo a la comunidad es el implementado por Aguas Antofagasta perteneciente al grupo EPM, respecto a la suspensión del cobro de las cuentas de agua a sus clientes más vulnerables, desde marzo a la fecha; los cuales podrán ser pagados en cuotas sin intereses tras el término de la crisis sanitaria, y manteniendo el servicio sin realizar cortes. Sumado a ello, se han habilitado sólo canales digitales para el pago de cuentas y trámites, para no poner en riesgo a sus trabajadores y clientes.