Mujeres de María Elena y Quillagua rescatan sus raíces a través del arte textil 

“Tejido Pampino” es el nombre del taller online donde un grupo de mujeres aprenderán diversas técnicas textiles para plasmar en telares elementos que pongan en valor el patrimonio pampino y la cultura ancestral de Quillagua. Por segundo año consecutivo SQM implementa esta iniciativa, la cual se adaptó a formato virtual ante la contingencia generada por el Covid-19.  

Un grupo integrado por 18 mujeres emprendedoras de María Elena y Quillagua están participando del taller virtual “Tejido Pampino”, cuya iniciativa se enmarca dentro del eje “Educación y Vida Sana” del plan de trabajo comunitario que la empresa minera implementó para enfrentar junto a las comunidades la emergencia sanitaria generada por el Covid-19. 

La iniciativa busca potenciar y rescatar el patrimonio pampino y las raíces de Quillagua a través de la confección de telares. Tras el desarrollo de las clases, las alumnas que serán certificadas promocionarán sus obras a través de diversas plataformas virtuales bajo el nombre “Telaristas del Desierto”.

Con el propósito de que las alumnas permanezcan en casa para minimizar los riesgos de contagio por Coronavirus, recibieron en sus domicilios un kit de materiales con todos los insumos necesarios para la confección de los telares. 

Teresa Pérez, oriunda de Quillagua, es una de las alumnas del taller, quien está participando por segundo año consecutivo. “Me encanta la iniciativa. Creo que soy una de las que más vende sus productos. Por ejemplo, ya envié algunas fotos de mis ideas de telares a mis contactos en Santiago y otras ciudades y ya los tengo vendidos. Me sorprende porque todavía no comienzo a tejer. Estoy muy contenta y agradecida de que existan este tipo de actividades porque nos ayuda mucho a salir de la rutina, aprender una habilidad nueva y sobre todo para conocer más sobre ell rescate patrimonial de nuestra zona”.  

En tanto, Pablo Pisani, gerente de Sustentabilidad, Comunidades y Asuntos Públicos de SQM, destacó que: “Estamos muy contentos porque pese a la pandemia que estamos afrontando pudimos darle continuidad a esa iniciativa, adaptando su formato. Sin duda, este taller entrega una oportunidad de desarrollo personal y de emprendimiento a todas las mujeres, quienes a través del arte textil pueden generar un aporte a la economía familiar”.

El taller es dirigido por Sandra Marín, artesana y tallerista antofagastina, quien cuenta con una vasta trayectoria en la recuperación de la identidad patrimonial del norte de Chile