La dama de las camelias, Alejandro Dumas

Columna literaria por Marcela Mercado, presidenta Corporación Cultural "La Toma"

Marcela Mercado

Aunque Alejandro Dumas hijo, cuyo padre fue el autor de “Los Tres Mosqueteros”, escribió una obra muy vasta como novelista, dramaturgo, poeta y ensayista y gozó de gran prestigio en su tiempo, su obra se ha eclipsado y habría pasado al olvido de no ser por su novela de juventud, La Dama de las Camelias, que publicó en 1848 a los 24 años.

La crítica ha señalado que la novela está escrita con facilidad, pero sin brillos y abunda en tópicos, pero, sin embargo, su  popularidad fue inmensa y se convirtió en un ícono del romanticismo en Francia. Fue llevada al teatro por el mismo Dumas y el compositor Giuseppe Verdi se inspiró en ella para componer la ópera La Traviata en 1853.

La historia de la bella y desgraciada Marguerite Gautier sigue emocionando a millones de lectores. La Dama de las Camelias está inspirado en los amores del propio Alejandro Dumas hijo con Marie Duplessis, una cortesana adolescente, cuya gracia y belleza sedujeron a banqueros, intelectuales y hombres prominentes de París. Por ella, perdieron la cabeza, se batieron a duelo y pusieron su nombre y su fortuna a sus pies. Marie Duplessis contrajo la enfermedad romántica por antonomasia, la tuberculosis y murió, luego de haber sido considerada prácticamente la reina de la noche de París, antes de haber cumplido treinta años.

En la novela, Marguerite Gautier renuncia a los favores de aristócratas y millonarias por el amor del joven Armand Duval, quien también se entrega a ella con pasión enloquecida. Por este amor, Armand se ve marginado socialmente, entonces su padre visita en secreto a Marguerite y le pide que se sacrifique por él, a fin de que Armand salve su reputación y pueda triunfar en la vida.

Marguerite Gautier es una de esas santas laicas, que la sensibilidad romántica entronizó y que aparecen en todas las novelas y dramas de la época. Pese a lo convencional y prototípico, el personaje conmueve nuestra imaginación como lectores por la autenticidad con que finge esa representación que, a la vez que salva a su amante del escándalo y de la pobreza, la condena a ella a la desesperación.

La Dama de las Camelias es una de las novelas que más se han adaptado al teatro, al cine, a la radio, a la televisión. Uno de los papeles más famosos de Greta Garbo fue su interpretación de Marguerite Gautier y Giuseppe Verdi consideró siempre a La Traviata como una de sus óperas favoritas. Siempre es un  buen momento, entonces, para encontrarse con uno de las más hermosas pasiones de la literatura universal.

“Marguerite asistía a todos los estrenos teatrales y pasaba sus veladas en estos espectáculos o en los bailes. Siempre que se representaba una obra nueva, había seguridad de verla en el teatro, con tres cosas que jamás olvidaba: los gemelos, un paquete de bombones y un ramo de camelias.

Estas flores eran blancas durante veinticinco días al mes y encarnadas los cinco restantes; nunca supe la razón de esta variedad de colores que, igual que yo, ha notado los concurrentes a los teatros que ella frecuentaba.

Como nunca se le vieron a Marguerite más flores que camelias, en casa de su florista, la señora Barjon, dieron en llamarla “La Dama de las Camelias” y con tal sobrenombre sería conocida luego.”