Las graves denuncias que apuntan al presidente del Partido Radical de Antofagasta

Abogadas demandan en tribunales el pago de remuneraciones que se les obligaba a "devolver" a empresa vinculada al ex- Seremi de Justicia de Antofagasta Marcelo Encina Muñoz. El hecho fue duramente castigado por la Defensoría Penal Publica debido la contundencia de las denuncias.

Sociedades que cambiaban de nombre, licitaciones de recursos públicos, «palos blancos», pago de remuneraciones «con elástico», préstamos por montos millonarios sin respaldo y una investigación que se mantuvo fuera del conocimiento público, hasta ahora. Esas son solo algunas de las aristas de una serie de hechos que involucran al Presidente del Partido Radical (PR) de Antofagasta y ex Seremi de Justicia, Marcelo Encina Muñoz. 

Esta compleja trama comenzó con una demanda el 13 de julio del 2019 en el Juzgado Laboral de Calama por parte de la abogada Marcela Fuentes Montero en contra de quien fuera su ex empleador, la empresa «Servicios Jurídicos Marcelo Ricardo Encina Muñoz y/o Esperanza del Norte E.I.R.L.» y cuya representante legal era María Francisca González Werner, pareja de Encina.

Según consta en la demanda, el acuerdo contractual era simple, se pagaría una menor remuneración de la que sería declarada. Según palabras de la denunciante, María Francisca González le había indicado que «mis liquidaciones se harán por un monto superior al que yo voy a recibir, básicamente porque como son una empresa licitada los montos de las remuneraciones de los abogados se «inflan» con el objeto de adjudicarse las licitaciones pero no es eso lo que gana un defensor penal».

Este hecho, en sí mismo, es grave pues por si solo constituirá un delito pues al ser recursos públicos obtenidos vía licitación debían pagarse de forma íntegra según lo declarado, no pudiendo ser destinados para otro fin.

En la tramitación de la demanda se adjuntó una serie de transferencias electrónicas que demuestran que Fuentes recibía en su cuenta corriente el pago de su sueldo e inmediatamente después debía devolver una parte de este.

En la cartola que se observa a continuación un ejemplo de aquello. Mientras que el 30 de noviembre del 2017 se le depositaba el sueldo de 2.665.808 pesos, al día siguiente figuraba el traspaso de 1.665.808 pesos a la cuenta de María Francisca González Werner, para así quedarse solo con 1 millón de pesos. Remuneraciones impagas que alcanzaron en todo el periodo que estuvo contratada un total de $42.272.338. Historia que dejamos hasta aquí pero que será clave más adelante.

Cartola bancaria de Marcela Fuentes
Cartola Bancaria de Marcela Fuentes

Esperanza E.I.R.L

Durante toda esta nota leerá sobre la existencia de tres empresas distintas pero que en la práctica mantenían el mismo RUT y también su nombre de fantasía: «Esperanza del Norte E.I.R.L.» y tenían otro común denominador: el mismo Marcelo Encina Muñoz o su pareja María Gonzalez Werner. 

La empresa, que originalmente fundó el mismo Marcelo Encina el 28 de enero del 2014, y las posteriores modificaciones que se verán más adelante, participaron en licitaciones de la Defensoría Penal Pública para ejercer como abogados defensores en la ciudad de Calama.

Sin embargo, tras anunciarse que Encina asumiría como nuevo Seremi de Justicia (18 de agosto del 2015 hasta el 9 de marzo del 2018) tomó la decisión de desligarse -al menos en el papel- de su emprendimiento. Por lo mismo, la que fuera constituida como Servicios Jurídicos Marcelo Ricardo Encina Muñoz E.I.R.L. se traspasó en septiembre del del mismo año al abogado Pablo Verdejo, constituyéndose así «Servicios Jurídicos Pablo Manuel Verdejo Pimentel E.I.R.L. (De igual forma, luego sufriría otro cambio la sociedad y volvería a manos de Encina en noviembre del 2018 tras ocho meses de dejar el cargo de Seremi).

Si bien, con esto Encina quedaba fuera de la empresa para asumir un cargo público, esta mantuvo como representante legal a su pareja, María González Werner. Pero según testigos que luego declararían en una investigación de la Defensoría Penal Pública, Encina siempre fue quien estuvo en la práctica a cargo de la empresa, incluso cuando ejerció como autoridad de la cartera de Justicia.

El efecto dominó

Un aspecto clave de la denuncia laboral iniciada por Marcela Fuentes Montero en julio del 2019 es que también envió una carta denunciando el hecho a la Defensoría Penal Pública (DPP) de Antofagasta lo que originó una investigación por parte del organismo público que deriva en un proceso sancionatorio en contra de «Esperanza del Norte E.I.R.L.», en ese entones ya propiedad en lo formal de Pablo Verdejo.

Sin embargo, durante la investigación aparecieron otras dos denuncias similares a la de Marcela Fuentes; una de estas fue la de la abogada Nicol Palma Moscoso. Fue la propia Defensoría quien calificó este repetido actuar como un “modus operandis” de  «Esperanza del Norte» pues se les pagaba menos dinero de lo que se declaraba y luego debía devolver la diferencia. Pero, en este caso, el mecanismo para el retorno del dinero era distinto.

Según narra en la investigación a la que accedió Timeline, era el propio Marcelo Encina quien la acompañaba a un cajero automático para girar la «diferencia» en efectivo y entregársela personalmente. Hechos que asegura tuvieron lugar entre febrero y mayo del 2019.

Se cae el engranaje

La otra denuncia la realizó el abogado Fabián Espejo Carvajal quien aseguró que entre septiembre del 2015 y septiembre del 2016 se le pagó un millón de pesos bruto pese a que la liquidación de sueldo era por el doble. Pero, entrega un dato muy relevante pues asegura que dicho acuerdo se lo propuso María Francisca González Werner y el propio Marcelo Encina.

«Esos pagos se me hacían mediante transferencias desde cuentas de Marcelo Encina, María González y otras a nombre de la empresa que en ese tiempo se llamaba Servicios Jurídicos Verdejo Pimentel. Con este éramos colegas de la empresa y no tenía ningún grado de dirección de la misma. De hecho, Pablo me dijo que lo había hecho como favor para salvar la empresa pues Marcelo Encina había sido nombrado Seremi de Justicia», indicó en su declaración Fabián Espejo.

A lo que continuó indicando que «las transferencias por un monto de $800.000 me fueron realizadas desde septiembre del 2015 hasta septiembre de 2016 desde las tres cuentas mencionadas», periodo en el cual Marcelo Encina ya era Seremi de Justicia de Antofagasta.

El «palo blanco»

La siguiente declaración que se sumó a la investigación de la Defensoría Penal Pública fue la del propio Pablo Verdejo Pimentel, quien el 2015 había adquirido la empresa «Esperanza del Norte», o eso al menos en el papel.

Según su testimonio, dicho cambio de propiedad para que Marcelo Encina asumiera como Seremi de Justicia de Antofagasta no habría sido más que una fachada concordada con el propio Encina y María González Werner. 

En su declaración con fecha 24 de julio del 2019, indicó que «cuando ingresé a la Defensoría lo hice como defensor de Esperanza del Norte. Esto fue en julio de 2014. Luego de eso al poco tiempo Marcelo Encina que era el dueño y representante de la empresa asumió funciones como Seremi de Justicia. En ese momento él me pide como un favor personal si puede quedar a mi nombre la empresa. Yo accedí de buena fe, pero realmente yo nunca tuve injerencia en nada en relación con contratos, sueldos, decisiones. Yo solo presté mi nombre para que la empresa siguiera funcionando y yo mantuviera mi trabajo», indicó Verdejo Pimentel. 

«Debo aclarar que nunca me tocó intervenir en ninguna transacción, conversación o negociación en que se fijasen condiciones de trabajo y remuneración. Todo eso estaba a cargo de María Francisca González y Marcelo Encina, incluso en la época en que era Seremi. Tampoco tuve nunca acceso a la cuenta corriente de la empresa», agrega.

La réplica

En la investigación de la Defensoría Penal Pública establecen que la abogada María González Werner reconocía que Marcela Fuentes le devolvía parte del sueldo pero asegura que el contexto era un préstamos que le había hecho a la denunciante; sin embargo, en el mismo documento la autoridad indicó que dicho testimonio no pudo respaldarlo con evidencia donde se reflejara dicho préstamo.

Y, respecto a la denuncia de Nicol Palma, González Werner aseguró que esto se debía a un préstamo personal que le había hecho Marcelo Encina y por eso la asistencia juntos a los cajeros automáticos. De igual forma, tampoco pudo acreditar aquello en la investigación de la DPP.

Por su parte, Timeline.cl tomó contacto con el presidente del Partido Radical de Antofagasta Marcelo Encina quien durante los próximos días asumirá como Director del Área Jurídica de la Municipalidad de Antofagasta, y se le plantearon una serie de preguntas que hacían relación con la causa, partiendo por su relación con María González Werner y los testimonios previamente expuestos en esta nota, pero se limitó a hacer la siguiente declaración por escrito y sin opción de contra-preguntas.

En primer término expresar que no resulta procedente referirme en detalle al litigio al que se alude, por cuanto incide en terceros distintos a mi persona.

Sin perjuicio de lo anterior, cualquier ciudadano tiene el derecho de ejercer acciones judiciales y le compete a los tribunales de justicia determinar la veracidad y efectividad de las acciones incoadas.

Dicho lo anterior, en relación a las partes del juicio en el que incide la citada demanda es importante precisar categóricamente que en la actualidad no tengo propiedad ni participación alguna en la empresa aludida, ni participación en otras o sociedades.

Sin embargo, durante un período fui trabajador de la empresa demandada, tiempo en el cual, en un breve lapso coincidí con la demandante, quien también laboraba para la misma.

Por otra parte, si bien en la demanda se indicó mi nombre como titular de la empresa demandada, esto fue hecho con la deliberada intención de perjudicarme, por cuanto a la época de los supuestos hechos que se invocan la empresa no estaba a mi nombre, yo no era el dueño, ni tenía participación alguna en la misma.

En tanto, debo precisar que he tomado conocimiento que las partes de ese juicio arribaron a una conciliación, que tiene la naturaleza de equivalente jurisdiccional, lo que significa que pusieron término a un litigio pendiente sin que se reconocieran los hechos demandados ni las defensas alegadas.

Quiero ser enfático en indicar que los hechos publicados no dicen relación alguna con el cargo que estoy en vías de asumir, ni con las funciones que  desarrollaré  y solo es una muestra más de un intento de enlodar mi imagen con acusaciones infundadas.

Finalmente, la denuncia original de Marcela Fuentes en el Juzgado Laboral de Calama terminó con un acuerdo entre las partes donde se le depositaron poco más de 19 millones de pesos con cargo a las boletas de garantía que dejó por las licitaciones la empresa «Esperanza del Norte E.I.R.L.».

Por otra parte, el proceso sancionatorio que estuvo a cargo de quien hoy es el Director Regional (i) de la Defensoría Penal Pública de Antofagasta, Ignacio Barrientos determinó el fin de la licitación que originó la denuncia.

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