Víctor Toloza: «En las redes sociales no existe la búsqueda de la verdad sino de la popularidad»

Víctor Toloza, director de El Mercurio de Antofagasta
Víctor Toloza, director de El Mercurio de Antofagasta

El rol del periodismo en tiempos de pandemia y los procesos que esta aceleró en el mundo de las comunicaciones son parte de los temas que conversamos junto a Víctor Toloza, director de El Mercurio de Antofagasta. Esto, en el marco del ciclo de charlas organizadas por Timeline.cl como parte del Fondo de Medios de Comunicación del Gobierno de Chile y del CORE.

El destacado periodista reflexionó sobre el rol de las redes sociales advirtiendo con preocupación los riesgos de los algoritmos que controlan los debates polarizando cada vez más las posturas y que terminan por impedir la necesaria construcción de un debate enriquecedor para la sociedad.

  • ¿Qué cambios observas que aceleró la pandemia en el ejercicio del mundo de las comunicaciones y en particular de los diarios?

Creo que esto es un cambio cultural que va a traer aparejado transformaciones que inevitablemente van a permanecer. Sin duda que aceleró muchos procesos, uno de ellos fue el teletrabajo que era algo que estaba en pleno desarrollo y que técnicamente era posible, pero no había ni la oportunidad ni la urgencia para desarrollarlo. En el caso concreto del periodismo nos costó un par de días poner en práctica el desarrollo del teletrabajo desde cualquier punto. Nosotros el año 2010, cuando trabajaba en el Diario el Sur de Concepción ya lo habíamos puesto en práctica con el terremoto del 27 de febrero donde trabajábamos en la calle porque en ese momento el edificio corporativo estaba inutilizable, sin agua ni energía eléctrica y teníamos que pinponear información, recibir y enviarla donde estuvieran los periodistas quienes se conectaban con el teléfono o tarjetas BAM, a una especie de central e imprimíamos en Temuco, eso fue hace diez años. Entonces, una de las conclusiones que sacamos en ese momento es que perfectamente era posible el teletrabajo. No requieres que el periodista vaya todos los días a la oficina; sin embargo, la fuerza de la costumbre ralentizó una cosa que era inevitable.

  • Una de las cosas que ha permitido el uso de diversas herramientas telemáticas ha sido romper barreras físicas para el debate de ideas. Incluso ustedes han tenido que trasladar aquellos seminarios a un formato online. 

Hay una cosa bien notable. Siempre me pregunté por qué las clases, particularmente la educación terciaria, en algunas universidades del mundo muy prestigiosas, norteamericanas, japonesas, europeas, no empezaban a ofrecer cursos online, y la verdad es que lo estaban haciendo y hoy tienes muchas alternativas para educarte vía remota sin tener que estar viviendo en un país determinado. Citas el caso de los conversatorios o este mismo ejemplo, estemos donde estemos lo podemos desarrollar y eso abrió una enorme ventana para poder contactarnos de esta manera. Ya lo hacía la televisión y la radio pues es su formato, pero para el caso de los diarios que hacemos mucha actividad en el salón de El Mercurio de Antofagasta, hoy lo trasladamos a una forma remota. Lo interesante en eso es que la sociedad necesita seguir conversando. Eso lo defino como una necesidad de cotejar ideas, proponer ciertos debates, no solo es sano sino totalmente necesario y más en el caso de los medios de comunicación que hacen esa intermediación entre las distintas personas e intereses de la sociedad respecto a un tópico en particular. Esto seguramente va a quedar como una nueva forma donde la sociedad se tiene que encontrar para poder seguir adelante y eso es algo extraordinario.

  • ¿Qué rol han tenido las redes sociales durante la pandemia?

Están cumpliendo un enorme rol también, el problema es donde te resulta un poco más difícil de navegar en la información y saber qué información es correcta y cuál tiene otros objetivos que pueden ser políticos, económicos o hasta buscar el clickeo con algo espectacular pero que no necesariamente busca generar una discusión sana ni democrática y eso en las redes sociales se ve mucho. Ni hablar de los estados de ánimo que generan las redes sociales donde me parece que hay demasiada basura.

  • Los medios de comunicación utilizamos -entre otras cosas- esas mismas redes sociales como vía de difusión de nuestro contenido, pero estas operan bajo lógicas que escapan a nuestro control como son los algoritmos ¿qué desafíos plantea aquello?

Es un riesgo tremendo el algoritmo que está detrás de cada una de las plataformas donde cada una muestra lo que buscas para tenerte encerrado dentro de ellas por más tiempo y así monetizar ese ingreso. Si voy a Youtube y empiezo a ver peleas de boxeo, el algoritmo me va a mostrar más peleas de boxeo para que siga invirtiendo más tiempo en esa plataforma y eso es un riesgo tremendo, pues cuando te enfrentas a un mundo virtual que te muestra solo lo que quieres ver y te esconde las complejidades del mundo real, estamos en un problema político, de desarrollo personal, de libertad y que es peligros para la democracia. Si yo tengo una posición política de izquierda o derecha y el algoritmo solo te muestra comentarios que van acorde con lo que pienso, es un desafío a la intelectualidad y a nuestro crecimiento como personas que conviven en un escenario diverso y complejo.

  • ¿En qué momento nos dejamos de escuchar o esto es algo de siempre pero que solo hoy visibilizamos? 

Creo que este fenómeno fue maximizado por las redes sociales donde no existe la búsqueda de la verdad -ni del dato- sino de la popularidad. El grueso de la gente que está en Instagram, Twitter, Facebook, TikTok y otras, busca popularidad y eso se consigue con herramientas que te permiten alcanzar ese éxito, que es legítimo, pero creo que es muy pobre cuando se trata de medios de comunicación.

  • Uno de los temas que más se ha mal utilizado ha sido el amparar una opinión detrás de la «libertad de opinión» ¿Cómo observas ese fenómeno?

Hoy la subjetividad se ha impuesto como modelo de interacción con el resto. Es decir, hoy no creo en nada, pero ese «no creo en nada» es un «yo creo exclusivamente en lo que creo». Entonces, si asumiéramos que esa hipótesis es correcta vamos a tener siete mil millones de personas creyendo que su verdad es «la verdad» y eso es un riesgo, un peligro. No hay tal cosa como la verdad, tenemos que entender eso. La verdad es un acuerdo. Hemos tenido un acuerdo para definir que la esclavitud es mala por una serie de juicios y razones donde la sociedad a través de cientos de años llega a la conclusión que efectivamente esa práctica es inaceptable. Eso no es una verdad, es un acuerdo. Entonces, hoy día, cuando tenemos a gente que dice en función de la no censura lo que quiera, no corresponde. Hay acuerdos que hemos tomado como sociedad, por ejemplo yo no puedo ir a robarle la cartera a otro cuando quiera, o injuriarlo. Hasta la guerra está regulada. Vivir en sociedad requiere aceptar cuestiones básicas y elementales de una sociedad, los cuales pueden cambiar, por cierto, pero esa modificación debe darse sobre la base de una discusión democrática y no de quien grita más fuerte, tira más piedras o tiene el poder de las armas. 

 

#EntrevistaTL | Víctor Toloza, Director de El Mercurio de Antofagasta

#EntrevistaTL | "El impacto del coronavirus en los medios de comunicación" es el eje de la conversación junto a Víctor Toloza, director de El Mercurio de Antofagasta.Ciclo de conversaciones de Timeline.cl conducido por el periodista Jorge Ortiz y financiado por el Fondo de Medios de Comunicación del Gobierno de Chile y el CORE.

Publicado por Timeline Antofagasta en Jueves, 27 de agosto de 2020