¿Y… dónde están las mineras en materia de inclusión de personas con discapacidad?

Columna de Andrea Zondek, presidenta Fundación TACAL

Andrea Zondek, presidenta Fundación TACAL
Andrea Zondek, presidenta Fundación TACAL

Estamos conmemorando el Mes de la Minería, una gran oportunidad para evaluar el quehacer del sector no solo en términos estratégicos para Chile, sino también en su rol y liderazgo para enfrentar desafíos del siglo XXI que consideren inclusión y diversidad, tanto en el país como en los territorios donde las empresas desarrollan sus faenas.

Justamente por esta importancia, es que en Fundación TACAL revisamos en detalle las memorias corporativas (2018) de las empresas asociadas a 23 faenas mineras, para conocer de primera fuente los avances en materia de inclusión laboral para las personas con discapacidad. ¿El resultado? Solo dos incluyeron acciones y metas específicas para el sector y, las restantes, asociaron sus políticas de diversidad a género.

Desde nuestra perspectiva que se basa en 35 años de experiencia y más de 2.700 personas con discapacidad incluidas al mundo laboral, la minería tiene el gran desafío de ampliar su mirada de inclusión, más aún en una región minera como Antofagasta. Si bien es valorable el hecho de contratar una persona con discapacidad, ello no implica ser una empresa inclusiva. Esto queda claramente demostrado en las memorias corporativas -un espacio donde las empresas resaltan justamente sus mayores logros-, ahí la mirada de sus equipos para enfrentar la diversidad e inclusión, es limitada.

En la Región de Antofagasta, el porcentaje de población adulta con discapacidad alcanzan el 9,3%, promedio bajo la media nacional (20%), pero no por eso menos importante, porque se estima que seis de cada 10 personas no cuentan con empleo formal. Por esto, es muy importante que, habiendo una Ley de Inclusión laboral para personas con discapacidad, se avance hacia el cambio cultural de las empresas mineras. Esto implica romper prejuicios sobre el desempeño de las personas con discapacidad en el ámbito laboral, en el entendido que cuando la inclusión se hace de forma adecuada, contratando según competencias y entregando conocimientos a los equipos, el resultado será de éxito.

Sabemos por experiencia que esta tarea no es fácil, que las empresas requieren apoyo y acompañamiento. Por eso tenemos programas de apoyo para que las compañías mineras y proveedores de la minería, puedan comenzar dando cumplimiento a la Ley de Inclusión 21.015 que exige el 1% de personas con discapacidad contratadas, y avanzar paralelamente para permear la variable de inclusión en las principales áreas de las compañías tales como proyectos, faena, transporte, seguridad y proveedores.

En un año donde se nos ha puesto al límite como país, el aprendizaje debe ser que en Chile no sobra nadie. Todos debemos tener las mismas oportunidades.