Académico de la U. de Antofagasta: «Este sector es el mismo donde se inició el terremoto del 10 de noviembre de 1922»

Un fuerte sismo ocurrió este martes a las 00:09 horas en la zona centro norte del país, con un epicentro ubicado a 55 kilómetros al norte de Huasco, región de Atacama. El movimiento tuvo una magnitud de 7.0 Richter, con una profundidad de 31 kilómetros. Al respecto, el director del Centro Ingeniería en Mitigación de Catástrofes Naturales de la Universidad de Antofagasta, Jorge Van Den Bosch, se refirió a las características y temores que provocó.  

El académico, comentó que este sismo era esperable debido a los constantes movimientos registrados en la zona. “En los últimos tres meses estaban ocurriendo sismos de tamaño 4.7, el último ocurrió el 23 de agosto, y ahora como registro está el que ocurrió anoche con todas sus réplicas”. 

Además agregó que “curiosamente este sector es el mismo donde se inició el terremoto del 10 de noviembre de 1922, que causó daños físicos y un tsunami destructor en la zona de Chañaral, La Serena y Coquimbo”. 

El área de Chañaral, es de alto riesgo producto de la playa plana sumergida que posee, lo que provoca que las ondas de tsunami generen daños más extensos que en el resto de la costa, asegura Van Den Bosch.”Además, en el registro histórico del movimiento de 1922, en Antofagasta se generó  un tsunami que barrió con las cocinerías y parte del ferrocarril ubicado en la costa”.

El académico advirtió que “el gran temor es que ahora no hay cocinería, ni ferrocarril, y lo que hay es una enorme cantidad de edificios e instalaciones en el borde costero. Si bien, un eventual tsunami no provocaría que daño en edificios, lo más probable que ocurra, es que se inunde gran parte del sector y genere daños significativos”, precisó. 

El terremoto ocurrido la noche del martes fue de 7.0 y el que se generó en el año 1922, en la misma zona, fue de 8.5. “Es decir, habría que juntar 177 terremotos como que el ocurrió anoche para generar el que hubo en 1922, por lo tanto, este sismo no es el que se espera que retorne y sólo liberó una fracción muy pequeña de la energía”, explicó. 

El investigador hace unos años realizó la simulación de un evento similar ocurrido en la zona de Chañaral, y concluyó que la inundación podría tomar entre 10 y 14 metros sobre el nivel del mar, por lo tanto, todo el sector bajo y parte de la costa de Antofagasta podrían correr riesgo. “Nuestro temor es que se repita el evento de 1922, por lo tanto, deberíamos estar siempre atentos a los movimientos en este sector, porque si ocurre uno de grandes magnitudes, las zonas costeras de Antofagasta, Chañaral y Coquimbo sufrían grandes daños”, concluyó.