En pandemia: ¿es posible cumplir la Ley de Inclusión Laboral?

Columna de Andrea Zondek, presidenta Fundación TACAL

Andrea Zondek, presidenta Fundación TACAL
Andrea Zondek, presidenta Fundación TACAL

Las cifras de desempleo dadas a conocer por el INE para el último trimestre móvil apuntan a que las regiones han sufrido el impacto del Covid-19. Al menos 10 alcanzaron los dos dígitos y, de ellas, la Región de Antofagasta se empinó con el porcentaje más alto, llegando al 13,2%.

El impacto social y económico de la pandemia, no solo ha afectado directamente a las personas, sino que ha tensionado y presionado a las empresas, poniéndolas a prueba en el cumplimiento de normas y leyes, como la que obliga a compañías con más de 100 trabajadores a incluir en sus filas un 1% de personas con discapacidad.

En este contexto nacional, es entendible que surjan barreras y que, en la emergencia, la respuesta sea no cumplir o simplemente apostar por medidas alternativas. Sin embargo, existe un innovador mecanismo que está llevando adelante Fundación TACAL, para dar cumplimiento a la Ley 21.015. Este permite que empresas de distintos puntos del país y áreas económicas, determinen con mayor eficiencia y rigurosidad la cantidad de trabajadores que hoy se desempeñan en sus filas y que tienen discapacidad. Así, se aporta con resultados objetivos en un tema donde se necesita una mirada descentralizadora y donde hay mucho que avanzar, especialmente, en regiones con mayor vulnerabilidad.

La metodología, simple y autoadministrable, aborda aspectos de funcionalidad y, al ser una medición genérica, no se enfoca en enfermedades ni en condiciones de salud específicas, ya ha sido aplicada en 17 empresas, permitiendo determinar que existe una tasa promedio de 1,73% de personas con discapacidad al interior de ellas, lo que en muchos casos implicaría dar cumplimiento a la ley.

Es importante bajar la tensión al interior de las compañías, para que puedan convertirse en empresas inclusivas en época de pandemia. Esta herramienta, apunta en dicho sentido; establece la cantidad de personas con discapacidad que ya se encuentran contratadas e identifica adecuaciones laborales razonables que permiten a la persona con discapacidad desempeñar su trabajo de mejor manera, disminuir el número de licencias anuales y realizar el trabajo con mayor productividad. Además, cumplir la Ley 21.015, genera un impacto económico positivo y directo para la empresa al dejar de estar expuesto por el no pago de multas o medidas alternativas.

El desafío de cumplir la Ley de Inclusión Laboral, el espíritu de la norma y el de TACAL, es apoyar y potenciar las oportunidades laborales de todos los trabajadores con discapacidad del país. Es clave contar con cargos acorde a competencias y capacitar a las personas con discapacidad según las necesidades de los distintos sectores productivos.

En esta lógica, es urgente romper prejuicios. Las empresas deben atreverse a dar el paso para incluir, fortaleciendo y modernizando sus políticas laborales.  Las herramientas existen y están disponibles para que las capacidades queden instaladas y puedan convertirse en verdaderas empresas inclusivas. Así avanzaremos para que la Región de Antofagasta, sea un ejemplo de diversidad y oportunidades, sin importar si tengo o no discapacidad.