@Bici_cartas: La cruzada de un BiciCartero en Antofagasta

Crónica de Victoria Contreras.

Día a día, este bicicartero recorre Antofagasta transportando mensajes escritos a mano por hijas, padres, hermanos o abuelos que en medio de la cuarentena encontraron en este emprendimiento social una forma de acercarse a sus seres queridos, alejándose de las pantallas.

“Un día cualquiera, luego de estar casi doce horas conectado a distintos dispositivos entre chats y clases online, fui incapaz de hablar con mi propia mamá por video llamada. Sentí que ya no era capaz de comunicarme”, nos cuenta Andrés, quien prefiere mantener su identidad completa en anonimato.

Luego de este episodio, un par de animés, se convirtieron en la principal fuente de inspiración, este joven antofaastino empezó a transformarse en un paladín de las letras. Full Metal Alchemist y también Violet Evergarden, una historia que, detalles más, detalles menos, pone a las cartas en un lugar protagónico, a través de las cuales las personas pueden dejar fluir sus sentimientos en párrafos y frases.

  • ¿Por qué estas series te inspiraron a ser bicicartero?

Cuando ya no quería saber nada más de pantallas o dispositivos electrónicos, conversé con una amiga a la que le pasaba lo mismo. Era un poco frustrante porque en el contexto pandémico en que estamos comunicarme con mis seres queridos era importante, pero ya me cansaba el Facetime o los tradicionales audios (de WhatsApp). Entonces le escribí una carta a mi mamá, a mano, en un cuaderno cualquiera y luego le mandé las fotos de esta carta. La emoción que ella sintió me motivó a que otra gente pudiera compartir este sentimiento.

  • ¿En qué consiste el servicio que prestas?

Las personas me pueden contactar y yo paso a retirar la carta y la llevo a su destino. Si le da vergüenza su letra o requiere ayuda, yo mismo puedo escribirla. Sé que es un poco contradictorio, pero la vía de contacto es Instagram @bici_cartas. Hago carteles y entrego volantes también, pero lo más importante es el boca a boca.

  • ¿Y recorres toda la ciudad?

Al principio no, pero con el tiempo y como ya tenemos menos restricciones, he recibido pedidos de toda la ciudad. He llevado mensajes desde Llacolén hasta Costa Laguna. El aporte es voluntario, porque en realidad lo que quiero es que las personas busquen las formas de conectarse.

Ponerse en movimiento

En diciembre de 2019, los resultados de la IX Encuesta Nacional de Juventud realizada por el Injuv nos indicaron que en Chile los jóvenes entre 15 y 19 años, pasan 7,2 horas promedio usando internet; los que van de los 20 a 24 están conectados 6,5 horas; y los jóvenes de entre 25 y 29, 5,7 horas. Y eso, antes de la pandemia y los confinamientos.

Andrés no es la excepción. Como estudiante universitario se movía poco. “Con las cuarentenas fue peor. Sentía que me iba a afectar, así que con este emprendimiento de las BiciCartas, cubro varios de mis sueños”.

  • ¿Qué ganas tú con todo esto?

Lograr visibilizar a los ciclistas, darles un nuevo estatus y que nos respeten. Porque una bici es una forma de transporte, no solo es recreacional. Se trabaja en una bicicleta. También siento que de alguna forma logro recuperar las cartas como medio de comunicación que ayuda a canalizar las emociones que están tan confusas en este momento histórico que estamos viviendo.

Y lo más lindo, conocer la ciudad en que habito. Sin este emprendimiento, hay lugares a los que jamás habría llegado. De hecho, en ciertos sectores he debido caminar al lado de la bici porque es tan empinado o tan lleno de escombros, que se hace imposible el pedaleo.

  • ¿Cuál es tu objetivo personal?

Que aparezcan otros bicicarteros. Muchos más. Sé que existe la mensajería y que hoy con los delivery se han masificado. Pero yo quiero concentrarme en las cartas y ojalá lograr una red que nos conecte a todos los que entregamos este servicio en toda la región y también en el país.