Colecta digital de TECHO-Chile buscará recursos para reformulados trabajos  de verano 

Actividad de recaudación se realizará en forma digital entre los días 19 y 31 de diciembre,  cuyo objetivo es financiar viviendas básicas para casos críticos de campamentos y familias  en emergencia habitacional en 11 regiones del país. 

Foto referencial | Foto: El Mensajero

Salir a la calle con petos y alcancías era una actividad tradicional de los voluntarios de TECHO Chile año a año. Este año, debido a la crisis socio-sanitaria por COVID-19, no es posible hacerlo, por  lo que la actividad se reformuló: la colecta será digital. Entre los días 19 y 31 de diciembre estarán  desplegadas en distintos sitios online “alcancías digitales”, donde todos/as podrán hacer su aporte. 

“Colecta por un Techo” estará recibiendo aportes en el sitio www.colectaporuntecho.cl y lo  recaudado será para financiar los reformulados trabajos voluntarios, que por la pandemia debieron  reducirse y realizarse en un mayor lapso de tiempo. Esta actividad será una continuación de la  campaña “Chile comparte vivienda”, la que en la actualidad ha entregado más de 200 viviendas  básicas a familias que han sufrido la precariedad habitacional durante este tiempo (familias  hacinadas o casos críticos de campamentos). Buscamos sumar 190 viviendas más para los casos más críticos. 

“La pandemia afectó más fuerte a los más vulnerables y hoy vemos que las familias viviendo en  campamentos son uno de los grupos más afectados por esta crisis, que no es sólo sanitaria, sino  también económica y habitacional para ellas. Durante todo estos meses, los/as voluntarios/as se  han adaptado a las normativas sanitarias y acomodado las actividades que se hacen durante el año,  ya sea trabajando de forma remota o adaptando las actividades en terreno para cumplir todas las  normativas sanitarias dispuestas por la autoridad”, explica Vicente Stiepovich, director social de  TECHO-Chile.  

La colecta es un hito que no sólo ayuda a recolectar recursos, sino también permite hacer un llamado  público a la sociedad para visibilizar la realidad de las familias que viven en precariedad, y motivar  a las personas a que colaboren a que todos en Chile puedan tener un hogar. Este hito no fue el único que tuvo que adaptarse a la nueva realidad sanitaria: los tradicionales trabajos voluntarios que todos los años se efectúan en el verano con cientos de universitarios participando tuvieron que adecuarse.

“El caso de los trabajos no es distinto, que por motivos lógicos no podrán realizarse de  forma tradicional, con “escuelas” de muchos voluntarios que se alojan 10 días juntos; sino que los  adaptaremos al contexto Covid y a las campañas que ya hemos realizado, siempre respetando las  normas sanitarias, y podremos así desplegar 190 “mini construcciones” de 2-3 días, con cuadrillas  acotadas y sin reunirse masivamente. Esto nos permitirá construir rápido, pero al mismo tiempo  cuidar la salud de las familias, comunidades y todo el equipo voluntario que se despliegue”, cuenta  Stiepovich.