¿Universidad o Instituto Profesional?: Estudio analizó a estudiantes egresados de liceos técnicos en Chile

Una investigación revela que los jóvenes salidos de liceos técnicos que escogieron una carrera universitaria financiada con el CAE tienen más dificultades para titularse y logran menores rentas.

Foto: Emol.cl

¿Puede una ayuda estatal para que más jóvenes puedan financiar carreras universitarias terminar perjudicándolos?, es la pregunta que cruza un estudio que siguió desde los 14 a los 27 años las trayectorias educacionales y laborales de un grupo específico de chilenos y donde los datos muestran que los egresados de liceos técnicos que optaron por las universidades terminaron con peores resultados que sus compañeros que siguieron estudios superiores en institutos profesionales (IP) o centros de formación técnica (CFT).

Según publica el sitio Pauta.cl, el análisis es parte del documento de trabajo «Incentivos contradictorios: Ayuda financiera, cambio de track educacional y salarios de los graduados de educación superior en Chile», elaborado Francisco Meneses (Universidad Duke, EE. UU.); Ricardo Paredes (Universidad Católica, exrector DUOC), Roberto Flores (DUOC) y Christian Blanco (Ificc), y publicado en el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

Generación frustrada

Los egresados de liceos técnicos parecen tener todo en contra en la educación superior. Sus tasas de deserción son 10% más altas que quienes vienen de planteles científico-humanistas, mientras que la brecha en tasas de titulación es de 14%. También se quedan atrás en cuanto al premio salarial por tener título universitario: si en general esto implica $300 mil adicionales en el sueldo, para ellos el extra es de $250 mil; aunque de todas maneras es mayor a los $130 mil que logran al titularse en IP o CFT.

Pero si se comparan las remuneraciones que perciben los jóvenes cuando tienen 27 años, «un alumno de un colegio técnico que tuvo menos de 475 puntos en la PSU, que no pudo usar CAE para ir a la universidad pero siguió una carrera en un IP o CFT, está ganando más que su compañero que sí estudió en la universidad», dice el economista Francisco Meneses, uno de los autores.

Añade que muchos de ellos eran los primeros en su familia en poder seguir estudios superiores y no tuvieron orientación sobre ese cambio, ya que, detalla, no es lo mismo que quien siguió secretariado o mecánica en un liceo técnico entre a la universidad a estudiar carreras vinculadas con esas áreas que, por ejemplo, a sicología, ciencia o derecho. «En áreas no relacionadas, la probabilidad de fallar es más alta. Si eso ocurre se genera un tremendo costo para la persona, su trayectoria de vida y su bolsillo; pero también para el sistema educacional y laboral», advierte.

Otros datos muestran que los liceos técnico-profesionales tienen buenos resultados a la hora de lograr que los alumnos encuentren trabajo. Ese desempeño es especialmente bueno para las mujeres, quienes logran tasas de inserción laboral mejores que sus pares de establecimientos científico-humanistas. «Ahí hay algo que se está haciendo bien y que debería analizarse en detalle, porque empodera a las mujeres y no tiene que ver con las políticas clásicas de cuidado infantil ni regulación laboral», concluye.

Revisa el estudio completo presionando aquí.