Colegio Médico Antofagasta: “Cuando los médicos dicen que esto es grave, pero por otro lado se autoriza a salir de vacaciones, ir al mall o al aeropuerto, no es coherente”

Michel Marín, vicepresidente del Colegio Médico de Antofagasta, manifestó que se necesita un mensaje claro para la ciudadanía, ya que la pandemia se combate desde fuera de los hospitales. Además dijo no entender la desvinculación de personal sanitario en diciembre, ya que ahora hay dificultades para contratar más funcionarios.

Foto: Prensa Hospital Regional de Antofagasta

Por Jonathan Mondaca.

El traslado de pacientes críticos a otras regiones y los más de 500 contagios registrados solo el viernes pasado, muestran que la “segunda ola” del coronavirus tiene a la región como una de las zonas del país más afectadas en esta nueva etapa de la pandemia.

A pesar de que la semana pasada Antofagasta tuvo la cifra de casos activos más alta del país (1.525), el vicepresidente del Colegio Médico de Antofagasta Michel Marín, lamentó que al parecer, “las personas viven un mundo diferente a los que estamos adentro de los hospitales, porque si estuvieran nuestra realidad, no harían las cosas que vemos”.

El cirujano sostuvo que el año pasado en el inicio de la pandemia, cuando llegaban las noticias sobre los fallecimientos por covid en Europa, hubo muchas más precauciones y las personas evitaban salir de sus casas. Pero a fines de diciembre se observó un relajo en la ciudad, con aglomeraciones en el centro y con las autoridades que además concedieron permisos para viajar.

El especialista enfatizó que la única forma de salir de esta crisis es desde fuera de los hospitales, que solo contienen a los pacientes más graves. Y eso implica que la información sea clara, que los ciudadanos entiendan que lo que está pasando es grave, que pueden morir o terminar con secuelas.

  • La falta de personal aparece como uno de los factores más críticos de esta “segunda ola” de contagios. ¿Por qué hay dificultades para contar con este recurso humano si hasta diciembre trabajaban en el Hospital Regional?

Se trata de un personal que es difícil de conseguir. El año pasado aumentamos hasta 105 camas UTI y llegó al hospital mucho personal externo, pero cuando bajaron los contagios esos contratos se terminaron y nadie siguió enviando recursos para que continuaran. Eso es algo extraño porque alguien, a nivel central, tenía que pensar en la “segunda ola”.

Si lo piensas es una situación difícil, te llaman para un trabajo al que fuiste a arriesgar tu vida, dejando de lado tu familia y una vez que pasó (el peak de contagios) te echan. Es entendible que algunos puedan estar molestos u otros sencillamente buscaron alternativas más seguras, puede que ni siquiera se estén dedicando a la salud ahora.

  • ¿Fue un error esa desvinculación?

No sé si fue un error, no sé si alguien lo subestimó, o no existían los recursos, no es una respuesta que pueda tener. Sí creemos que debimos estar preparados, porque la “ola” de contagios venía sí o sí. Teníamos al personal, en diciembre se desvinculó y cuando necesitamos esas personas no están, ya sea porque las contrataron en otro sector o no quieren volver por las condiciones laborales, ya que son héroes por un rato y después quedan cesantes.

En el hospital de Valparaíso tienen las mismas dudas, sabían que podía pasar esto pero les desvincularon a la gente y los sales a llamar y no están. Y después de un año en esta emergencia, todos están cansados, es complejo.

La pandemia no solo trae problemas por los casos covid, también por la cantidad de pacientes que no están obteniendo una solución completa. Es decir, pacientes con cáncer, con patologías cardiacas o crónicas, y cuando baje la pandemia necesitaremos más personal que antes, porque pasarán un par de años antes de equilibrar la situación.

  • Un hecho que generó debate fue otorgar permiso de vacaciones, sin embargo, luego comunas como Antofagasta retroceden al confinamiento. ¿Fue una señal contradictoria?

Cuando los médicos dicen que esto es grave, pero por otro lado se autoriza a salir de vacaciones, ir al mall o al aeropuerto, no es coherente. Para que la gente crea lo que estamos diciendo se necesita coherencia y eso está fallando. Al principio de la pandemia como veíamos a las personas fallecer en Europa, nadie quería salir, pero eso se relajó y las autoridades lo hicieron relajar más, con permisos para viajar.

La primera vez se nos pasó y dejamos el aeropuerto (internacional) abierto y nos llegó el covid rápido, pero ahora apareció en Inglaterra y a las dos semanas ya estaba en Chile. No digo que había que cerrar los aeropuertos, pero sí un fuerte control con cuarentenas.
Necesitamos un trabajo comunicacional en el que colaboremos todos y que sea entendible. En este minuto hay personas que le creen más a lo que sale en Facebook, que las vacunas tienen microchip, contra todo eso competimos.

En los balances diarios de la emergencia, las autoridades detallan la cantidad de ventiladores disponibles (20 el viernes pasado). Sin embargo, luego vemos que se trasladan pacientes a otras regiones.

Eso es un error y ya lo dijimos. ¿Cómo se comunica que hay ventiladores disponibles pero al mismo tiempo estamos trasladando personas de la región?. Esas 20 máquinas están metidas en una bodega porque no hay personal para utilizarlas.

  • ¿Qué podemos esperar para las próximas semanas?

Lo que espero es que la población tome las conductas adecuadas y los contagios bajen. Ya tenemos un 100% de ocupación y podríamos llegar a lo que no queremos, la última cama, decidir que pacientes no tendrán unidades y eso será lo más grave. Pero confío en que la autoridad será clara en lo que hace, al menos están cerrando el balneario, algunas calles, aunque también debe intervenirse el desplazamiento de las empresas.

  • ¿Hay datos sobre la incidencia del desplazamiento o los contactos estrechos con los infectados?

Pedimos analizar epidemiológicamente por sector productivo. Las empresas toman sus PCR, ¿pero dónde las realizan? Cómo van viajar contagiados a Antofagasta para tomarse el examen aquí, pasando por aeropuertos y buses. Lo más lógico es que la PCR se tome en la ciudad de origen, si los contagios tienen una ventana de 14 días, no las personas no pueden viajar cada siete días, es desplazamiento debe ser cada dos semanas, adaptarse a ese periodo. También hay que mejorar la trazabilidad, si una PCR sale positiva, hay que identificar los contactos estrechos y dar las condiciones para hacer un aislamiento efectivo.

  • En la “primera ola”, cuando no había mucho conocimiento sobre cómo tratar a los pacientes, no hubo tanto traslado de pacientes críticos, a diferencia de lo que ocurre hoy además con enfermos más jóvenes.

Es frustrante, parece que las personas viven un mundo diferente a los que estamos adentro de los hospitales, porque si estuvieran nuestra realidad, no harían las cosas que vemos.El rango etario de los contagios (entre 25 y 45 años), habla de la movilidad, de quienes trabajan.

Los que están en los 40 años, que son un aumento importante de contagios, son quienes se desplazan. Las empresas tomaron medidas en sus lugares de trabajo, pero los traslados en buses, locomoción colectiva, no se cumplen aforos y así no se puede resolver el problema. Por eso pedimos datos para hacer un estudio y entregar una información respaldada con la trazabilidad según actividad productiva, no para cerrar, sino para tomar medidas.