Sector gastronómico de Antofagasta teme consecuencias irreversibles tras el nuevo confinamiento

Con el inicio de una nueva cuarentena en Antofagasta, los locales deben reducir drásticamente su personal y requieren menos productos de proveedores locales. El sector de restoranes es el más perjudicado, ya que la modalidad de reparto a domicilio no supera el 20% del total de sus ventas normales.

Por Jonathan Mondaca

El inicio de la cuarentena en Antofagasta, la tercera desde que se decretó la pandemia en marzo del 2020, vuelve a golpear con fuerza al sector gastronómico de la ciudad, que tuvo tres meses para trabajar con restricciones, periodo en el que los recursos obtenidos sirvieron solo para pagar las deudas que arrastran desde el año pasado.

El empresario gastronómico Pablo Godoy del restorán Amares, explicó que para abrir un local como el suyo, requiere de 25 a 30 personas prestando servicios cada día. Con la modalidad de reparto a domicilio, el personal se reduce a solo cuatro y esperaba que eso fuera algo de un par de meses cuando comenzó la pandemia. Y relató que en el caso este recinto la situación es tremendamente compleja, ya que al no contar con terraza, nunca pudo abrir desde que la comuna salió de la cuarentena en septiembre.

“Es un momento complicado, cumpliremos 11 meses así en Amares, todos con el seguro solidario, pero se acaban los ahorros y los préstamos”, explicó. Los meses que tuvieron para trabajar antes de esta nueva cuarentena sirvieron para reintegrar personal y generar ventas. El empresario recordó que el sector gastronómico es toda una cadena productiva y que los más afectados con este retroceso de fase son los garzones, el personal de aseo y proveedores locales que venden verduras, hielo o agua, entre otros productos.

“A nosotros nos quitaron el fin de semana (con el paso a la Fase 2) y luego nos acortaron el horario (a las 22 horas), pero el foco que estaba en el centro seguía igual (exceso de comercio ambulante), fuimos perjudicados”, lamentó, añadiendo que hay locales cercanos que no lograron retornar y que con otro confinamiento aumentan las posibilidades de cierre.

“Es difícil estar diez meses sin ventas constantes. No podemos reinventarnos porque tenemos gente que depende de nosotros, con el delivery los garzones no son beneficiados, tampoco los cajeros o los bartender y la cocina la reduzco a la mitad, pero los ingresos finales no son ni el 20% de lo que vende un restorán. Diferente es el caso de pizzerías, locales de sushi o sándwich, que siempre han trabajado con ese formato”, detalló.

Y es que el confinamiento que de manera indefinida comenzó ayer en la comuna, tiene otra vez como uno de sus principales perjudicados al rubro gastronómico, que arrastraba problemas de funcionamiento desde octubre del 2019.

El presidente de la Cámara de Comercio, Antonio Sánchez, dijo que durante los últimos tres meses el sector experimentó un leve repunte, pero que ahora se cumplió el mayor de sus temores: el regreso a cuarentena. “Decimos leve repunte, porque primero retrocedimos a Fase 2 y los sábados y domingos no se podía trabajar. Además se adelantó el toque de queda (a las 22 horas), lo que perjudica al sector gastronómico, que recibe mayor público después de la jornada laboral”, expuso Sánchez.

Desempleo

Sánchez añadió que según las cifras del INE, el repunte del comercio había logrado reducir las tasas de desocupación regional, pero ahora las estadísticas volverán a caer. “Una autoridad dijo que no atacaría el comercio ambulante porque no le quitaría el pan a esas familias. Bueno, ahora son miles de personas que perderán sus puestos de trabajo por retroceder a Fase 1”, apuntó.

El dirigente mencionó que es probable que después de este confinamiento, muchos locales bajen sus cortinas o luego abran bajo otro nombre y con otros dueños. “Las ayudas que se ofrecieron en el principio de la pandemia fueron créditos. Cuando los locales vuelvan a abrir además de todos los costos, como las patentes comerciales que se postergaron, tendrán que pagar esos compromisos, y los ingresos no dará cuenta de las obligaciones que enfrenta ese comerciante”, manifestó.

El presidente de la cámara también criticó a la autoridad sanitaria, ya que durante la época de Navidad y Año Nuevo no acudió a fiscalizar el sector centro de Antofagasta, donde diariamente se registraban aglomeraciones. Pese ese lo ocurrido en las calles Matta y Prat, dijo Sánchez, la autoridad no se presentó a controlar y sí lo hizo con el comercio establecido durante el inicio de la cuarentena, que vigila por el cumplimiento del aforo y las medidas de seguridad en sus locales.

“La autoridad no tuvo el coraje de actuar en su momento, se permitió el desorden y aglomeración. Pero ahora nosotros tenemos que cerrar, y fiscalizan los locales establecidos en los mismos sectores donde no se atrevieron a controlar cuando hubo exceso de personas”, criticó.

Gualo Domínguez, administrador de los locales Aurora y Ciroko, manifestó que cuando los locales cierran, se genera una cadena de desempleo. “Abrir significa hacer inversiones, comprar productos y muchos de ellos son perecibles. Entonces sino funciona bien y no se logra vender, hay otra pérdida más”, dijo. También teme que al salir del confinamiento existan más restricciones para el rubro gastronómico, como continuar limitando el número de mesas, o la idea que luego quedó sin efecto de quitar la música de los locales.

“El verano era una salvación para los locales que pudieron aguantar todo este tiempo, pero si esto dura dos o tres meses, veremos muchos negocios en quiebra porque ya la situación era insostenible. El tiempo que pudimos abrir no sirvió para ganar plata, sino para cubrir deudas que venían desde el año pasado”, indicó Domínguez.