Pablo Iriarte (PC), candidato a la alcaldía de Antofagasta: “No hay que adueñarse del 18 de octubre»

El candidato a alcalde del Partido Comunista dijo estar listo para liderar y dice tener un equipo de trabajo al cual no debe “devolverle favores políticos”. Respecto a la división de la oposición para la competencia municipal, indicó que “me gustaría que en la Concertación se hagan la pregunta de si hubiesen estado disponibles para llevar una candidatura única a través de mí.”

Pablo Iriarte, candidato comunista al puesto de alcalde de Antofagasta
Pablo Iriarte, candidato comunista al puesto de alcalde de Antofagasta

Con solo 32 años, el arquitecto Pablo Iriarte lleva prácticamente la mitad de su vida ligado a cuestiones sociales y políticas. Fue dirigente estudiantil en las revoluciones pingüina del 2006 y universitaria del 2011, cuatro años después fue electo consejero regional y ahora, es la carta que el Partido Comunista (PC) presenta para la alcaldía de Antofagasta.

Hay que proyectar una comuna a 25 años, explicó Iriarte, criticando la costumbre de que las hojas de ruta de los alcaldes, tienen la misma duración que su permanencia en el cargo.

El profesional es parte de la fuerte apuesta que el PC tiene para las elecciones del próximo 11 de abril, compartiendo lista en la comuna con Waldo Valderrama (ex seremi de Transportes), el neurocirujano Víctor Guzmán, la emprendedora Karina Ángel y Marcos Rodríguez, dirigente social del sector sur de la ciudad.

“El momento político nos llamaba a asumir este desafío electoral, independiente de cualquier otra candidatura”, dijo al ser consultado sobre por qué la centro izquierda no presentó una candidatura unificada. Y manifestó que su profesión le permite complementar la experiencia social con la política, para proponer una mirada de Antofagasta con un sentido de pertenencia social.

  • ¿Cuál es la situación actual del partido en la región? ¿Tienen representantes en algún municipio?

Tenemos un concejal en Calama y en este proceso electoral también disputaremos en esa comuna, en Antofagasta, Calama, Mejillones, Taltal e independientes en San Pedro de Atacama. En Antofagasta el escenario político, independiente de la cantidad de representantes, es una responsabilidad. No podemos dejar la posibilidad de seguir operando a los que han administrado el municipio los últimos 30 años.
El PC está en un proceso de crecimiento no solo en términos cuantitativos, también en la calidad de las propuestas. Algunas son emblemáticas y alcaldes de todos los sectores políticos se han apropiado de ellas positivamente, porque mejoran la calidad de vida.

  • ¿Cómo se decidió la presentación de su candidatura a alcalde?

Los candidatos a concejales y a la alcaldía, no solo pasaron por el proceso de las direcciones políticas, fueron ratificados en uno de los espacios más importantes del partido, que son los congresos. El órgano más democrático y más participativo del PC es el que decidió a quienes hoy disputamos espacios de representación comunal.

  • ¿Es posible capitalizar en votos el descontento ciudadano que se manifestó en el estallido social?

La única forma de capitalizar esos votos es hacer propuestas que solucionen el descontento que generó el estallido social, y desde los municipios podemos trabajar programas que respondan a eso. Me dan pudor aquellos que se intentan apropiar del 18 de octubre, que demostró que la ciudadanía estaba harta de la injusticia y exigió dignidad. No hay que adueñarse del 18 de octubre, sino entregar propuestas que resuelvan problemas que se arrastraban hace más de 30 años. Me siento parte de la movilización, pero al mismo tiempo es un grupo muy diverso, con actores y actrices no solo de la política, también del mundo social.

  • Después del 18 de octubre, ¿qué necesidades puede resolver un municipio?

Combatir la corrupción de una manera más integral, la probidad para nosotros no es solo meter en la cárcel a quienes se roban la plata de los antofagastinos, es plantear una gestión responsable con servicios que entreguen dignidad a las personas. Entender el concepto de justicia desde la mirada del gobierno local, repartir la torta como corresponde en materia urbana, social, educacional, salud y servicios que deberían ser cercanos a la comunidad, pero que no lo son.

  • ¿Que exista más de una candidatura ligada a la centro izquierda perjudicará las aspiraciones del bloque de la ex Nueva Mayoría, por llegar a la municipalidad?

Para entender esa no candidatura única, hay que comprender que el país tomó dos caminos, y quienes representan la candidatura del PS, definieron un camino que no está en la mirada que tenemos de cambios estructurales. Es bastante lógico que hoy no seamos parte de lo que fue la Concertación, no podemos hacernos responsables de lo que ha pasado en los últimos 30 años en el municipio. Debemos recordar que ellos (ex Concertación) decidieron ampliar su espectro no solamente a la Democracia Cristiana, también a partidos que no tienen esa mirada de cambio estructural, esto último también puede hacerse en el gobierno local. No vemos el tema de las relaciones políticas de quienes son parte de la ex Concertación desde una mirada electoral, porque eso sería caer en un error. Lo vemos desde las propuestas que se generan a raíz del estallido social y de la pandemia, y ahí tenemos diferencias que son irreconciliables.

  • ¿Hubo alguna instancia para conversar al menos, sobre la presentación de una candidatura única en la centro izquierda?

Los comunistas hemos sido humildes con todos los procesos electorales de las últimas décadas. Por ejemplo, en el 2016 entregamos nuestro programa de gobierno local a los candidatos de la Concertación, es decir, siempre hemos estado para construir mayoría. Pero me da la impresión que esas mayorías se construyen cuando son beneficiosas para algunos, y me gustaría que en la (ex) Concertación se hagan la pregunta de si hubiesen estado disponibles para llevar una candidatura única a través de mí. El momento político nos llamaba a asumir este desafío electoral independiente de cualquier otra candidatura.

Integración

  • ¿Antofagasta puede ser un punto de unión en la integración de otros países, como en su momento se planteó que lo fuera Tocopilla respecto a Bolivia?

Antofagasta no solo puede ser un punto de unión, también puede ser una potencia económica. En materia municipal, sería bueno que la legislación se ampliara para que pudieran ser instituciones que desarrollen economía propia. Hasta hace poco, la empresa sanitaria era propiedad de una compañía que es de un municipio de otro país. Es decir, municipalidades de otros países pueden hacer economía en nuestro territorio, pero nosotros no. Más allá del tema de la integración que es histórico, Antofagasta puede ser un punto de desarrollo económico para Latinoamérica.

  • ¿Esa integración consideraría soberanía del territorio como lo plantea Bolivia en su demanda histórica?

Esa decisión la debe tomar el pueblo, ojalá esas materias se puedan discutir abiertamente con la ciudadanía, a través de plebiscitos vinculantes. Entendiendo la integración no solo como la que quiere un país, también como la que quieren los ciudadanos. Además, me gustaría pedirle a Bolivia que nos entregaran gas para que el pueblo chileno deje de pagar altas sumas por aquel recurso. Es un tremendo tema, pero son decisiones que deben quedar en manos de los ciudadanos, planteamos que la democracia participativa está obsoleta, hay que pasar a una democracia más vinculante y directa. Sería bueno que el próximo Presidente de Chile generara iniciativas de participación no solo en materias de integración social, también en decisiones relevantes.

  • ¿Qué propone el PC que no ofrece el resto de los independientes y militantes de partidos que postulan al municipio?

Cuando planteamos el tema de probidad no es solo combatir la corrupción, es llevar una gestión eficiente para que los recursos lleguen a donde tienen que llegar. Somos convencidos de que estamos preparados para gobernar, tenemos un equipo al cual no debemos devolverle favores. No vengo a arrastrando a operadores que tengo que instalar en la municipalidad, ofrecemos un programa que levanta iniciativas probadas, no solo con el discurso de la farmacia popular, la óptica o el centro de especialidades odontológicas. Por ejemplo, me gustaría que la CMDS ponga en su directorio representantes técnicos, políticos, pero también del mundo social, para que ello no solo responda a devolver favores de campaña. En salud primaria, no solo tratar las enfermedades, también salir a prevenirlas y para ello proponemos un programa que se llama “Salud en tu barrio”.

  • ¿Hoy es una desventaja representar a un partido en las elecciones, con una alta presencia de independientes?

En mis puerta a puerta lo primero que digo es que soy comunista, que milito en el partido hace 15 años y que vengo con propuestas para ofrecer. El problema de fondo es que se trató de involucrar a todos los partidos en el grupo de los que han administrado el municipio los últimos 30 años. Mentiría si dijera que es una desventaja, ya que además hay otra situación, algunos que han intentado buscar espacios en los partidos políticos, ahora les conviene vestirse de independientes para tal vez obtener más votos. Prefiero que sepan dónde nací en términos políticos y también dónde voy a morir, para que la gente junto con saber nuestra propuesta, sepa cuál es nuestra posición política. Debo decirle a la gente que no sienta temor de que un comunista llegue al municipio, tengan la seguridad que cuando desarrollemos propuestas no preguntaremos cuál es su religión o en qué partido milita, las políticas públicas son para todos.

  • Una vez que la pandemia esté más controlada, uno de los desafíos de la región -y el país- será la recuperación económica ¿Cómo será su relación con las grandes empresas durante ese proceso?

Vemos el desarrollo económico local como algo más que intermediar entre las necesidades laborales de la gente con las grandes empresas. No tenemos ningún problema en trabajar con ellas. Si miras las cifras de desempleo, luego no veo a ninguna compañía transnacional instalada en la región perdiendo utilidades en la pandemia, las que sufrieron fueron las pymes y las microempresas. Las instituciones municipales y públicas han realizado bastantes esfuerzos, pero a las grandes empresas les falta hacer lo suyo, no solo con espacios de reclutamiento laboral que es lo mínimo, también entender que el desarrollo sostenible es entregar dignidad a la economía local.