Parlamentarios de Antofagasta manifestaron que la votación de la propuesta del nuevo plan regulador para Mejillones, la cual se desarrollará en noviembre, requiere de un análisis profundo por el impacto que tendrá la decisión del Concejo Municipal no solo en el desarrollo de la comuna, sino también en toda la región. La ciudad portuaria ya cuenta con una imagen objetivo del instrumento de planificación que apunta a congelar casi la totalidad de la actividad industrial en la bahía. Esto implica que las empresas que están en el lugar podrán continuar con sus operaciones, sin embargo, no podrán extenderlas en sus terrenos, lo que al mismo tiempo frenará la llegada de nuevas instalaciones, como las de hidrógeno verde que están proyectándose para aterrizar en Mejillones.
La propuesta que ya fue presentada al concejo contempla una zonificación de actividad proyectiva inofensiva, luego registra actividad productiva mixta (inofensiva o molesta), seguido de una zona de centros de servicios y equipamiento que nutrirá al barrio industrial. La siguiente zonificación más alejada de la ciudad se considerará como zona productiva molesta y al final, colindante con el área de protección se generará otra zona de actividad productiva inofensiva. “De aprobarse esta zonificación para la imagen objetivo, las empresas que se encuentren emplazadas en áreas que se considerarán de actividad inofensiva se congelará su posible crecimiento”, explicó en el documento Urbex, la consultora a cargo del proyecto.
El diputado RN José Miguel Castro sostuvo que congelar la actividad industrial en Mejillones simplemente “sería condenar a la ciudad”. Sobre la relevancia del escenario que enfrentan, dijo, tiene que darse cuenta el alcalde, los concejales y todo el aparataje público. “Hay que entender que Mejillones nació y ha crecido en base a sus puertos, es como renegar de su ADN. Por lo tanto, el poner en riesgo el hidrógeno verde, las energías renovables, la capacidad del puerto para transitar en términos del Corredor Bioceánico, simplemente sería una muestra de no entender nada como se está proyectando la región hacia el futuro”, subrayó Castro.
La propuesta de plan regulador ya fue expuesta al Concejo Municipal y la impresión del documento genera posturas divididas. Algunos ediles afirmaron que el desarrollo industrial de la bahía ya tuvo su momento y que ahora es tiempo de proyectarse hacia un nuevo camino, con el turismo como principal vía a impulsar. Aunque otros concejales incluyendo el alcalde, manifestaron sus reparos sobre los impactos de tomar una decisión de este tipo, ya que en una comuna que vive una constante expansión de residentes, en momentos complejos los vecinos llegarán al municipio para solicitar posibilidades de empleo.
Además, otro punto es el discurso de Estado respecto al desarrollo del hidrógeno verde en Antofagasta. La región ofrece las mejores condiciones del país para ejecutar este plan que va desde descarbonizar la matriz energética hasta mejorar los encadenamientos productivos y generar trabajo para la población. Y dentro de la zona, Mejillones es el sitio elegido por las compañías que trabajan con este combustible, debido a que toda su red de infraestructura hace la gran diferencia al momento de elegir un lugar para instalarse. Incluso, una compañía de hidrógeno verde ya ingresó un proyecto a evaluación ambiental para construir en la ciudad portuaria.
“DESARROLLO QUE BENEFICIE A TODOS”
La senadora RN Paulina Núñez indicó que es responsabilidad del alcalde y del municipio asegurar que existan normativas claras y actualizadas para una comuna con una fuerte presencia industrial. En ese sentido, dijo que la actualización del plan regulador es crucial para “evitar perjuicios a los vecinos y para permitir un desarrollo sostenible que beneficie a todos”.
“La búsqueda de un camino que permita el desarrollo sostenible de la industria del hidrógeno verde, con regulaciones claras y un compromiso con la conservación ambiental, es un desafío que requiere colaboración, diálogo y compromiso de todas las partes involucradas”, afirmó la senadora.
El diputado Jaime Araya (IND-PPD) sostuvo que la votación del plan regular es una decisión muy riesgosa y que no puede jugarse con el futuro de la región. “Un plan regulador que impide el desarrollo del hidrógeno verde debiera ser objeto de análisis profundo, es un portazo a las posibilidades de desarrollo, es bien incomprensible una decisión de esta naturaleza”, advirtió.
El parlamentario emplazó que se necesitan reglas claras, puertas abiertas y que nadie levante barreras para las industrias verdes. También puntualizó que le parece grave la situación, por lo tanto, adelantó que pedirá “la intervención del Ministro de Vivienda, del Ministro de Economía y una reunión con Energía, tiene que haber una coordinación mínima del Estado. Si Chile va hacia el futuro, no pueden dejarnos en el pasado”.