Quien fuera considerado por la alcaldesa Karen Rojo como su “mano derecha e izquierda” y quien hasta hoy se desempeñaba en la Corporación Cultural de Antofagasta, Sebastián Quinzán, renunció a su puesto alejándose así de la municipalidad.
El trasandino ya había sido puesto en “el congelador” por la máxima autoridad comunal hace un par de semanas por su constante presencia en los medios de comunicación lo cual habría generado un daño en la imagen de Rojo.
Sin embargo, su salida de la Corporación Cultural de Antofagasta resultó sorpresiva dentro de la casa consistorial quien, por motivos que se desconocen, presentó su renuncia la tarde de este jueves la cual habría sido aceptada.