Lo que se vivió en el Parque Brasil de Antofagasta, entre la calle Salvador Reyes y 14 de Febrero, ocurrió cuando el reloj marcaba las 22:15 horas y frente a las familias y niños que todavía se encontraban en el lugar, compartiendo, paseando a sus mascotas e incluso jugando tenis de mesa. Lo anterior nada importó para esta pareja que decidió tener relaciones sexuales a vista y paciencia de todos.
Uno de los lectores de Timeline.cl, y testigo del hecho, cuenta lo sucedido: «Estaba con un familiar en ese mismo sector, cuando noto que llega esta pareja y se sientan donde puede verse en la foto. Como estaban frente a mí, los veía directo y entre la conversación vi que comenzaron a besarse de forma muy apasionada. Como no estaba pendiente de eso, un par de minutos después veo que la mujer mete la mano en el pantalón de la otra persona y comienza a tocarlo. Vi eso y quedé perplejo, no creí que pasara a mayores porque era demasiado, había bastante gente todavía y estaban los niños paseando en bicicleta a unos metros de ellos», cuenta.
Sin embargo, la escena si pasó a mayores. «Luego vino lo peor, el tipo baja una parte de su pantalón y la mujer comenzó a realizarle sexo oral. Después, al parecer le puso un condón y ella se acostó y tuvieron sexo ahí, con gente el parque y personas entrando a comer en los restoranes frente al parque, todo sin siquiera preocuparse de nada. No podíamos creer que lo que veíamos estaba pasando, ahí el resto se percató también, tomamos solo una foto como registro por si pasaba algo porque era una escena tan repulsiva y al mismo tiempo no podíamos creer lo que estaba pasando», agrega el testigo.

Al percatarse, señala el testigo, los que estaban en el lugar comenzaron a irse. «Nosotros nos levantamos y mi familiar les gritó un par de cosas para que se fueran a otro lugar, estaba la intención de hacer algo más, encararlos, pero a su izquierda a unos metros había un grupo de unas siete personas y no sabíamos si ellos eran parte», culmina su relato.
Además, advierte que intentaron llamar a carabineros para denunciar el hecho, pero nunca contestaron. Luego de esos gritos de quienes estaban ahí, la pareja se subieron los pantalones y cruzaron hacia la vereda poniente donde se pusieron a conversar con otra persona.